31 de julio 2018 - 18:32

Detuvieron a otro sospechoso por el crimen de Espíndola, que fue despedida con honores

Pablo Manuel Frascarelli y Jorge Pablo Di Blasi son los dos apresados por el crimen de la agente Lourdes Espíndola.
Pablo Manuel Frascarelli y Jorge Pablo Di Blasi son los dos apresados por el crimen de la agente Lourdes Espíndola.
Las autoridades detuvieron a un hombre de 38 años sospechado de haber participado en el crimen de la oficial de policía Lourdes Espíndola en Ituzaingó, con lo que ya son dos las personas apresadas en el marco de esa causa.

Según confirmaron fuentes policiales, se trata de Pablo Manuel Frascarelli, de 38 años, quien se habría escapado de su casa pero fue ubicado por los investigadores en otro lugar y portaba una pistola automática calibre 45.

En la tarde de este lunes, las autoridades habían apresado al primero de los sospechosos, un hombre de 37 años identificado como Jorge Pablo Di Blasi, que cuenta con antecedentes penales por tenencia de arma de guerra, y que en sus primeras declaraciones se desvinculó del asesinato de Espíndola.

Di Blasi fue indagado por la fiscal María Laura Cristini. Al momento de su detención tenía en su poder una escopeta del tipo tumbera con capacidad para cartuchos 12,70, uno de los cuales estaba colocado; un revólver Taurus calibre 357 con cinco cartuchos y una vaina; y tres cartuchos nueve milímetros, que serán peritadas.

En tanto, este martes por la mañana fueron inhumados con honores los restos de Espíndola. La joven fue despedida por una gran cantidad de familiares, allegados, vecinos y policías con uniformes de gala, que acompañaron el cortejo fúnebre desde la casa mortuoria en la que se realizó el velatorio hasta el Cementerio Municipal de Berazategui.

Antes de la inhumación de la joven de 25 años se leyó un responso en el que un sacerdote pidió que "Dios la recompense" por haber ofrendado su vida al servicio de los bonaerenses, después que se leyera su ascenso postmorten a subteniente de la fuerza.

Al funeral asistió el jefe de la Policía Bonaerense, el comisario Fabián Perroni, que fue el encargado de entregar la gorra del uniforme de gala de la joven a su padre, Juan Espíndola.

La madre de Lourdes, Silvana Jofre, debió ser asistida al estallar en llanto en el momento en el que sonaba la diana y debió seguir el féretro a su última morada en una silla de ruedas, mientras era trasladado por una guardia de honor.

Poco antes de que el cortejo integrado por varias patrullas saliera de la casa velatoria de Mitre al 2200, también en Berazategui, el comisario Perrone, interpelado por un hombre que parecía ser veterano de la Policía y que le reclamó porque los delincuentes son protegidos, le aseguró que el crimen de Lourdes "no va a quedar en la nada".

Al mismo tiempo, entre los efectivos se escucharon algunos reclamos de Justicia cuando el cortejo emprendía el último viaje.Con antelación, el viudo de la joven aseguró que zanjó diferencias con el jefe de la fuerza y le pidió disculpas, ante críticas que le había hecho, al igual que por los insultos a la gobernadora María Eugenia Vidal, y al presidente Mauricio Macri.

"Tuve una charla con el jefe de policía. Aclaramos las cosas sucedidas. Me pidió disculpas, le pedí disculpas. Les pido disculpas también al presidente de la Nación y a la gobernadora de la provincia, María Eugenia Vidal. Había estado caliente todo el día y con bronca", dijo Altamirano este lunes ante la prensa.

Lourdes Espíndola tenía un hijo de seis años con una pareja anterior y según su familia soñaba con ser policía desde que era pequeña.

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