9 de noviembre 2007 - 00:00

Dos arrestados por el robo en un peaje

El tesorero y el contador de la estación de peaje de Dock Sud que había sido asaltada en la autopista Buenos Aires-La Plata supuestamente por dos delincuentes quedaron detenidos como acusados del «autorrobo» de la recaudación de cinco días estimada en un millón de pesos.

Los investigadores desde el principio sospecharon que la versión que dieron los dos empleados de la empresa concesionaria era inconsistente y abrieron paso al convencimiento de que ambos inventaron la historia del robo para apoderarse del botín.

Incluso, un alto jefe policial había ya adelantado que uno de los dos sospechosos, tras horas de interrogatorios, admitió ante la Policía parte del engaño (aunque no hizo trascender el grado de compromiso: si era autor directo o indirecto del robo).

  • Indagación

  • Tanto el tesorero como el contador ayer mismo fueron indagados por el fiscal de Lomas de Zamora Carlos Arocena, quien luego de tomarle declaración indagatoria procedió a decretar su detención por su vinculación con los hechos.

    Los imputados fueron identificados por la Policía como el tesorero Sergio Meller, de 32 años, y el contador Alejandro Machiniqui, de 35. «Lo primero que nos llamó la atención fue que en el lugar había empleados de cabinas y cinco gendarmes custodiando el peaje y nadie vio nada extraño», dijo un investigador policial.

    «¿Cómo llegaron y se fueron los ladrones si nadie vio llegar un auto sospechoso que estacionara en el lugar, ni robaron ningún vehículo en el peaje para huir?», se preguntó el jefe policial. Hay fuentes que aseguran que Meller y Machiniqui «tardaron como dos horas en concretar la denuncia, ya que el hecho fue a las cuatro de la madrugada y ellos avisaron recién a las seis».

    «Tampoco se explica cómo accedieron al lugar los delincuentes, ya que para llegar al sito donde trabajan el tesorero y el contador y donde se guarda el dinero, hay puertas codificadas», explicó uno de los informantes.

    Por otra parte, los investigadores no creen que los supuestos delincuentes se llevaron del lugar los casetes de las filmaciones de las cámaras de seguridad, como dijeron los denunciantes, sino que ellos mismos los hicieron desaparecer.

    «Justo se llevaron los casetes de las cámaras de las oficinas y no los que graban el paso de los autos. Sabían muy bien en qué caseteras estaban los de las oficinas», dijo una fuente.

  • Apariencia

    Además, uno de los pesquisas señaló que las heridas que ambos presentaban como supuestos golpes que recibieron de los delincuentes, «tienen toda la apariencia de haber sido autoproducidas».

    Pero otro detalle de la investigación es el botín de lo robado: un millón de pesos que correspondía a la recaudación de los días viernes, sábado, domingo, lunes y martes, no sólo del peaje de Dock Sud, sino también del de Hudson. «El tesorero tenía el poder para convocar al camión de caudales el día que quisiera y llamativamenteen esta oportunidad dejó que se acumulara el dinero de cinco días y de dos peajes», explicó un jefe policial.

    Los investigadores también revelaron que uno de los dos tendría problemas financieros y deudas por su alto estilo de vida. La Policía sospecha que en el hecho pudo haber participado al menos un tercer cómplice que fue el encargado de llevarse el dinero.
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