15 de octubre 2009 - 09:10

Efedrina: Segovia, a juicio por contrabando

Mario Segovia.
Mario Segovia.
Mario Segovia, conocido como "El rey de la efedrina", será sometido a juicio oral acusado del contrabando de casi 300 kilos de esa sustancia a México en un cargamento de 12 toneladas de azúcar.

La decisión fue tomada por el juez nacional en lo Penal Económico Marcelo Aguinsky, quien elevó a juicio la causa en la que Segovia está acusado de ser, bajo el alias de Héctor Benítez, el proveedor del precursor químico a ser contrabandeado.

Junto a Segovia llegarán a juicio los empleados aduaneros José Luis Sicardo y Andrés Enricci, el despachante Maximiliano Iñurrutegui; los comerciantes Alberto y Darío Galvarini y la empresaria Alicia Colángelo, titular de la firma Euromac SRL, detallaron fuentes judiciales.

Un restante acusado, identificado como Javier Gómez, fue declarado en rebeldía, añadieron los informantes.

En la causa se investiga el contrabando agravado por la cantidad de involucrados, la intervención de funcionarios públicos y la cantidad de mercadería de 294 kilos de efedrina ocultos en un cargamento de 12 toneladas de azúcar marca M&k por parte de Iñurrutegui, cuyo exportador fue la firma Euromac S.R.L.

El cargamento tenía como destino la firma Mercadeo y Logística Comercial Pegasso S.A., de Naucalpan, México, donde fue hallado.

En la misma causa, se imputa la "tenencia de materia prima para la producción o fabricación de estupefacientes con fines de comercialización", detectada en un cargamento de paquetes de azúcar de la misma marca descubierto en el depósito de la firma South American Docks S.A., cuyo destino también era México.

El juez concluyó que, para burlar el control aduanero, la efedrina y pseudoefedrina habían sido acondicionadas en bolsas de nylon transparentes que simulaban contener azúcar y que, a fines de 2007, fueron despachadas hacia México en pallets, camufladas entre otras que sí contenían endulzante.

Según el magistrado, "Segovia habría sido quien proveyó la efedrina y pseudoefedrina a Gómez y a los Galvarini, quienes compraron el azúcar a exportarse y facilitaron el lugar físico (depósito fiscal) para acondicionarla.

Los Galvarini se habrían contactado con Iñurrutegui para ofrecerle el negocio y para que los acompañara una firma con Registro Nacional de Exportadores (necesaria para la exportación de azúcar), que resultó ser Euromac S.R.L.

Enricci y Sicardo aparecen como quienes "brindaron a la maniobra el marco de legalidad necesario para asegurar la total impunidad de los involucrados", dice la resolución judicial.
Aguinsky expuso que la efedrina secuestrada por las autoridades mexicanas "constituye de por sí un cuadro evidente de riesgo potencial para la salud de la población".

La vinculación de Segovia surge, según Aguinsky, de múltiples indicios recolectados a lo largo de la instrucción, de documentos hallados en poder de otros procesados y de las intervenciones y escuchas telefónicas realizadas por el magistrado.

Para llevar a cabo la acusación por tenencia de estupefacientes para su comercialización, el juez evaluó que la efedrina es un precursor químico, cuya importación o exportación requiere la intervención de la Secretaria para la Prevención de la Drogadicción y Lucha Contra el Narcotráfico (Sedronar).

Aguinsky analizó que la Sedronar "aportó las facturas por las cuales Segovia, bajo falsa identidad, compró en más de cinco mil kilos de efedrina en el mercado interno entre los años 2007 y 2008".

El juez concluyó que todo "permite presumir que dichas adquisiciones se efectuaron con el evidente designio de comercializarlas en un mercado diferente al nacional y por una ruta no legal".

Esta no es la única causa en la que Segovia está imputado, ya que está preso y fue procesado en la pesquisa por la "ruta de la efedrina" llevada adelante por la Justicia Federal de Campana tras el hallazgo de un laboratorio de metanfetaminas en Ingeniero Maschwitz en julio del año pasado.

En esa causa fue considerado por el juez Federico Faggionatto Márquez el financista y organizador de una banda dedicada a la guarda, comercio y contrabando de estupefacientes.

Además, está acusado en una causa por presunta importación ilegal de sustancias tóxicas provenientes de Francia que lleva adelante el juez Ezequiel Berón de Astrada.

Según esa pesquisa, Segovia, bajo la falsa identidad de un preso, recibió de un laboratorio francés aconitina y ricinina, sustancias que pueden ser usadas como precursores para agresivos químicos.

En el caso de la aconitina, el juez consideró consumado el contrabando, mientras que en el de la ricinina, Segovia fue responsabilizado en grado de "tentativa".

Segovia fue apresado en noviembre último en el en el aeroparque Jorge Newbery cuando estaba a punto de viajar a Puerto Iguazú y en un allanamiento a su casa del barrio Fisherton, de Rosario, se halló dinero, costosos autos, lingotes de oro, armas y relojes.

En tanto, esta semana, por orden de la Justicia Federal de Campana fueron detenidos la mujer, la madre y otros allegados a Segovia, acusados de seguir llevando adelante maniobras de comercialización de efedrina, bajo presuntas instrucciones dadas desde el penal de Ezeiza por "El rey de la efedrina.

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