4 de junio 2013 - 13:58

El "incesto" causó albinismo a "Copito de Nieve"

El parentesco cercano entre los progenitores está detrás de su albinismo.
El parentesco cercano entre los progenitores está detrás de su albinismo.
El "incesto" causó el albinismo de "Copito de Nieve", el único gorila blanco que se ha conocido en el mundo y que durante casi cuatro décadas, hasta su muerte en 2003, fue el emblema del zoo de Barcelona.

Según una investigación presentada en la Casa de los Gorilas del zoo barcelonés y publicada en la revista "BMC Genomics", el parentesco cercano entre los progenitores de Copito de Nieve está detrás de su albinismo.

Los padres del animal compartían un 12 por ciento de consanguineidad, lo que signica que seguramente fueron tío y sobrina, aunque los científicos no descartan que pudieran haber sido medio hermanos o abuelo y nieta.

Científicos del Instituto de Biología Evolutivo secuenciaron el genoma del gorila, muerto hace casi diez años a la edad de 40, y lo compararon con los genomas de dos gorilas negros, los únicos secuenciados hasta ahora.

A partir de ahí descubrieron que una mutación en el gen SLC45A2 -que también es causa de albinismo en los humanos- explicaba en Copito de Nieve la falta de melanina, el pigmento que da el color.

Pero para que el albinismo se exprese, es decir, para que Copito de Nieve fuera blanco, era necesario que los dos progenitores fueran portadores de la mutación.

"Nunca se había podido encontrar endogamia en los gorilas del oeste", la especie a la que pertenecía Copito, señaló el investigador Javier Prado, destacando uno de los factores que demuestran la importancia del hallazgo.

El otro es que lo que se conoce ahora, tras esta investigación, abre la posibilidad de crear un nuevo gorila albino.

"Es muy sencillo y no requiere ni ingeniería ni manipulación genética algunas", dijo Prado, junto al también investigador Tomàs Marquès. "Basta con detectar la mutación de ese gen en dos gorilas y cruzarlos". Las posibilidades de que salga un animal albino son del 25 por ciento. No obstante, advirtieron de las implicaciones éticas de hacer algo semejante.

Y es que el albinismo dificultó mucho la vida a Copito y le causó sufrimiento. El gorila, de ojos azules y piel rosada, padecía fotofobia y una agudeza visual reducida.

Su falta de pigmentación hizo que desarrollara un cáncer de piel, por el que el 24 de noviembre de 2003 fue finalmente eutanasiado para evitarle mayores sufrimientos que los que ya había padecido, entre estos tres operaciones.

Copito de Nieve llegó a Barcelona con unos tres años, el 1 de noviembre de 1966. Además de su albinismo, que fascinó tanto a los científicos como al público, traía consigo una historia trágica.

Había sido encontrado un mes antes en la selva de Ekonoguong y Niabesán, en la antigua Guinea española (actual Guinea Ecuatorial), agarrado entre los brazos de su madre muerta. Un grupo de cazadores abatió a tiros a un grupo entero de gorilas, pero el pequeño animal blanco sobrevivió.

Cuatro días después, los captores lo vendieron al primatólogo Jordi Sabater Pi, director de un centro de experimentación zoológica que dependía del zoo de Barcelona. Pi no creyó que el animal pudiera sobrevivir. Pero lo hizo. Creció hasta llegar a los 163 centímetros y llegó a pesar 180 kilos. La atracción y el interés que despertaba era tal, que llegó a ser portada de revistas como "National Geographic" y "Paris Match".

Durante la vida de Copito en Barcelona se intentó infructuosamente que tuviese un nuevo gorila albino como descedendia. En total, con sus tres compañeras tuvo 21 hijos, todos negros como el carbón.

Ahora, tras la investigación presentada hoy, se sabe que por mucha más descendencia que hubiera tenido allí, ninguno de los gorilas habría sido blanco, a no ser que le hubieran conseguido una compañera de su propia familia que portara también la mutación en el gen SLC45A2.

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