25 de enero 2007 - 00:00

En carne propia

La inseguridad sigue a los funcionarios responsables de mitigarla como un perro fiel y más allá de las fronteras. Enrique Petracchi buscó en las playas de Brasil el clima que creyó no le aseguraría la costa argentina, pero debió lamentar -como el resto de los ciudadanos entre quienes administra justicia- un asalto ayer a la madrugada.

El juez estaba con su mujer e hijos en una casa que alquiló en la exclusiva playa de Cachoeira, al norte de la Isla Santa Catarina, cerca de Florianópolis. Cuatro ladrones ingresaron con armas de fuego, les apuntaron y se llevaron sus celulares, filmadoras, laptop y dinero.

Los asaltantes no los golpearon. Se mostraron muy seguros y amenazaron con sus armas de fuego a todos los integrantes de la familia. La zona es muy lujosa, pero a esa hora la seguridad brilló por su ausencia.

El hecho conmocionó a las autoridades brasileñas, y el gobernador de Santa Catarina dispuso desde ayer una custodia especial para el juez y su familia. Como la que reclaman a veces en vano los ciudadanos argentinos dentro de su país.

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