Encontraron un gomón que habrían utilizado ladrones

Información General

A pesar del optimismo manifestado por la mayoría de los investigadores del cinematográfico robo de la sucursal Acassuso del Banco Río, hay muchas desmentidas, escasos avances en cuanto a alguna pista que lleve a esclarecer el caso y no surgen nuevos datos que hagan pensar en encontrar algún camino apto para resolver este caso.

La noticia del día (de ayer) fue un gomón semirrígido destruido (de color gris y naranja) que encontraron sumergido en el desagüe pluvial por donde habían escapado los ladrones. Fue hallado por el Grupo Halcón en un trabajo de inspección. El elemento que se habría utilizado para el desplazamiento estaba roto en diferentes partes, y el interrogante ahora parece ser si en verdad fue usado en algunas de las etapas previas y descartado en el momento de escapar.

El trabajo se realizó en una alcantarilla ubicada en la calle Maipú, apenas a unos 100 metros de la sucursal robada y el elemento fue extraído con la ayuda de una grúa enviada especialmente. Dos efectivos grupo penetraron en el ducto para rastrillar la zona en busca de alguna pista, pero sólo hallaron el gomón en cuestión. El peritaje fue ordenado por el fiscal Luis Apolo, de la UFI de San Isidro. La Policía tomó muestras del agua y el gomón, y la información concluyó allí. Muy poco para tamaña búsqueda.

• Otros caminos

De las conversaciones mantenidas con algunos de los encargados de la pesquisa, da la sensación de que se han cambiado algunos conceptos de la búsqueda inicial. Ya no se piensa tanto en lo ocurrido dentro del banco ni de la manera en que llegaron y se fueron, sino que esperan encontrar algún «error» que permita salir cuanto antes tras algunos de esos ocho hombres que en principio se sindican como autores.

Por lo menos que se permita llegar a resolver el caso por un camino inverso, ya que los expertos señalan que «con los elementos con los que cuentan es muy difícil dilucidar el caso». Ellos mismos sugieren que es posible que -por ejemplo- la compra de algún elemento (casa, auto o bienes) podría generar la punta de un iceberg, que, aunque complicado de investigar, sería más positivo que buscar por medio de las pruebas encontradas hasta ahora. Más, sostienen que es tan difícil poner semejante suma de dinero en resguardo en el país como tratar de enviarla al exterior. En otras palabras, pueden «dar un paso en falso».

Ayer, más allá de ese gomón que apareció -tal vez para la «operación escape»- cerca de una boca de tormenta, no hubo elementos nuevos para destacar salvo las declaraciones de la realización, el dispositivo y la pertenencia de los túneles fluviales, la manipulación y desmentida del robo de los planos del banco y del mal funcionamiento de las alarmas antisísmicas. «Los (23) rehenes están siendo investigados» es como decir que están bajo sospecha, ya que se estima que entre ellos hay un entregador y algún infiltrado ladrón.

• Pocos elementos

También tienen celosamente guardada una barreta que se presume sirvió para abrir las 145 cajas de seguridad, aunque al no tener referencias dactilares tampoco ayuda de mucho. Aunque el experimentado cuerpo policial señala que cualquier elemento puede llevar imprevistamente a alguna pista o enlazarla con otras para eslabonar secuencias correcdeltas. También señalan que eso puede llevar largo tiempo.

Hay tres cosas en discusión, que no hacen más que tratar de deslindar responsabilidades en este robo de San Isidro:

Túneles:
voceros de Aguas Argentinas informaron de forma terminante que la empresa no realizó túnel alguno para verificar filtraciones ni conexiones de desagüe fluvial ni en los edificios de la sucursal ni en sus cercanías, que aseguran pertenecen a la órbita comunal.

Sin embargo, autoridades del gobierno provincial, contradiciendo las afirmaciones realizadas por su propia Secretaría de Seguridad, señalan que efectivamente existe en la causa declaraciones de personal del banco que manifiesta que la empresa Aguas Argentinas había realizado previamente trabajos sobre las alcantarillas.

Planos:
el director general de Coordinación Operativa de la Policía Bonaerense, Daniel Rago, descartó ayer la denuncia sobre un presunto robo de planos. En sus fundamentos expuso: «No los pueden robar, porque simplemente no los tenemos» (en el Ministerio de Seguridad bonaerense).

Fue en respuesta a una denuncia formulada en 2003 por un presunto robo de planos en dependencias de Seguridad Bancaria de ese organismo. Hay dos elementos, según el virtual jefe de la Policía provincial, que son elocuentes: por un lado señala que la entidad «sólo posee croquis» y que en el legajo del banco «no obra antecedente de sustracción alguna».

Alarmas:
el gerente de Comunicaciones del Banco Río, Pablo Franco, indicó que es «sumamente falso que hayan sido activadas las alarmas antisísmicas que protegen las cajas de seguridad». Explicó que «cada uno de los ocho tesoros móviles tenía su sensor sísmico conectado a la sucursal Tigre de la Policía y no fueron activados en ningún momento».

Dejá tu comentario