1 de julio 2013 - 22:55

Finalmente Mangeri no fue indagado pero aclaró supuestas amenazas ante el juez

Jorge Mangeri al ingresar a Tribunales.
Jorge Mangeri al ingresar a Tribunales.
El portero Jorge Mangeri, único detenido por el crimen de Ángeles Rawson, se negó este lunes a declarar ante el juez Javier Ríos y solo se limitó a referirse a las dos ocasiones en las que asegura haber recibido amenazas.

Frente al juez, el encargado del edificio de la calle Ravignani 2640, en donde vivía Ángeles y se presume que fue atacada antes de morir, señaló que se autoincriminó en el hecho porque fue "hostigado" por policías de la zona de Colegiales.

En tal sentido, Mangeri dijo que el supuesto "hostigamiento" o sufrió el jueves anterior a quedar detenido, y referenció a un VW Polo negro, con dos personas en su interior.

Pese a sus dichos de este lunes, lo que se presume es que Mangeri será procesado este martes con prisión preventiva en la causa por "homicidio simple".

"Habló de estos dos puntos y luego se negó a declarar sobre el resto del expediente, por consejo de su defensa, hasta que evaluemos toda la prueba", sostuvo Marcelo Biondi, uno de los defensores de Mangeri, quien por tercera vez consecutiva se negó a la indagatoria.

Por su parte, otro de los defensores, Miguel Ángel Pierri, sostuvo que su cliente habló ante el juez sobre dos apremios, uno de ellos supuestamente ocurrido un día antes de su detención, cuando dice haber sido amenazado por dos hombres desde un automóvil Volkswagen Polo, y el otro, la madrugada del 14 de junio pasado en la que se autoincriminó ante la fiscal María Paula Asaro, durante su declaración testimonial.

Pierri señaló que a su parecer sería convenientes algunas medidas de prueba adicionales, como la extracción de sangre de todo el entorno familiar de la chica de 16 años asesinada.

"Sería conveniente para despejar todo tipo de dudas", enfatizó al respecto en diálogo con la prensa, al salir de Tribunales.

Pese a sus dichos, lo que se presume es que Mangeri será procesado este martes con prisión preventiva en la causa por "homicidio simple".

De acuerdo con la causa, la joven Ángeles Rawson fue golpeada en el edificio de la calle Ravignani 2360, y su cuerpo -semi inconsciente- fue metido en una bolsa de nylon y arrojado a un contenedor de basura, por lo que la chica murió aplastada en el interior de un camión recolector de residuos.

El cadáver de la pequeña de 16 años fue hallado el 11 de junio pasado en un depósitodel CEAMSE en la localidad bonaerense de José León Suárez, atado y con una bolsa en la cabeza.

Los rastros genéticos pertenecientes a Mangeri baja las uñas de tres de dedos de la chica, son las principales pruebas que comprometen al portero, quien además se autoincriminó delante de la fiscal María Paula Asaro, durante una declaración testimonial, momento en el que se decidió su detención.

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