3 de abril 2009 - 23:49

Gobierno reconoce que es "el peor año del dengue", pero niega que sea una epidemia

El ministerio de Salud instaló centros informativos.
El ministerio de Salud instaló centros informativos.
Autoridades del Ministerio de Salud de la Nación afirmaron que no existe en el país una epidemia nacional de dengue, sino 5.600 casos que constituyen "brotes epidémicos" circunscriptos a áreas de ciertas provincias, aunque reconocieron que hay más que en otras épocas.

El director de Epidemiología, Juan Carlos Bossio, aseguró que el dengue "no es una epidemia nacional", sino que hay "lugares circunscriptos" en determinadas provincias donde se registra la enfermedad.

"No hay epidemia nacional porque no todo el territorio está afectado, ni lo estará, ya que desde Mendoza y la mitad de la provincia de Buenos Aires hacia el sur no hay vector -el mosquito Aedes aegypti-, y por tanto no puede haber dengue", explicó el director de Prevención de Enfermedades, Hugo Fernández, .

El funcionario dijo que hay "brotes epidémicos con un número inusual de casos para el tiempo y el área afectada, mayores a los de 2007 y 2008, porque al día de hoy ya estamos en 5.600 casos confirmados".

Bossio dijo que al 1 de abril había "5.174 casos de dengue confirmados" aunque aclaró que "variará en el día" y que "hasta ahora hay cinco provincias en las cuales las autoridades sanitarias han detectado que hay transmisión autóctona del virus del dengue", que "no está extendido" a todo el territorio de esas jurisdicciones.

A Catamarca, Chaco, Jujuy, Salta y Tucumán, se sumaron casos no autóctonos en Misiones (2 sospechosos), Entre Ríos (3 confirmados) y Santa Fe (17 confirmados y 60 sospechosos); así como escasos casos en la ciudad y la provincia de Buenos Aires.

Fernández señaló que "nuestra zona más afectada es Salta y Jujuy, cuyos habitantes están contagiándose de Bolivia donde hay 50.000 casos".

"En cuanto al Chaco -agregó- creemos que el brote también provino de Bolivia, por un contacto de personas de la población chaqueña de Campo Largo que estuvieron allá a principios de año".

El especialista explicó que trabajan "en dos escenarios": en las provincias del NOA que ya tuvieron brotes en 2008 -en especial Jujuy y Salta- y del NEA -principalmente Misiones, Corrientes y Formosa- donde hubo brotes en 2007; y en el de Catamarca y Chaco, "que nunca tuvieron brote y ahora lo tienen".

Consultado acerca de que por qué Formosa se mantenía exenta, estando al lado del Chaco y de Paraguay, Fernández sostuvo que "el comportamiento del dengue no es matemático, pero en 2007, cuando Paraguay tuvo 30.000 casos, los formoseños se contagiaron".

"Además de las acciones de los organismos nacionales, provinciales, municipales o comunitarios para la eliminación de los criaderos de mosquitos, es fundamental el cambio de actitud de la gente: los formoseños ya tuvieron dengue y aprendieron a controlar intensivamente las larvas", dijo.

"En Chaco, en cambio, teníamos una gran observación sobre el Este por su proximidad con Paraguay, pero en la zona Oeste no lo esperábamos, fue un ingreso nuevo y ahora se está trabajando para reducirlo. Además -agregó- donde ya hubo casos, es mayor la información y más rápida la respuesta, pero en Chaco y Catamarca no hubo esa fluidez, porque no se esperaba que hubieran brotes".

Con respecto a si ya se superó el pico de la enfermedad o si continúa en alza, Fernández informó que "la curva de contagio en Salvador Maza y Tartagal (Salta) va bajando; en Catamarca bajó la consulta en ciertos lugares y aumentó en otros y en Charata (Chaco) se está en una meseta".

"Lo importante es mantener en todos estos lugares un sistema de vigilancia aceitado para cortar la trasmisión autóctona. Esto incluye interrogar al paciente para saber dónde pudo haberse contagiado, hacer fumigación domiciliaria o barrial y delimitar un área de seguridad de nueve manzanas alrededor de cada caso, ya que el mosquito no se traslada más de 100 metros", sostuvo.

Fernández explicó que "el período infectante de una persona con dengue es de 5 días" y que "una vez que esa persona ha sido picada, el mosquito, que sólo vive 28 días, necesita de otros 12 días para empezar a contagiar".

En cuanto a por qué no existe vacuna contra el dengue y sí contra la fiebre amarilla, siendo que el vector es el mismo, el especialista dijo que "su elaboración es compleja porque a diferencia de la fiebre amarilla, el dengue tiene cuatro serotipos".

"El que está atacando ahora es el serotipo uno y suponiendo que el año que viene vuelva, la persona que este año tuvo dengue estará inmunizada; pero si entra el serotipo dos, tres o cuatro, y es vuelta a picar, le dará dengue hemorrágico, y éste es el riesgo que no se puede correr", explicó.

"Aunque su elaboración es compleja, están avanzados los estudios para lograrla y esperamos contar pronto con una vacuna que dé inmunidad permanente para los cuatro serotipos, que es lo que todavía no se consiguió", dijo Fernández.

El funcionario agregó que por el momento "convendría no viajar a los lugares donde se han producido los brotes, a menos que sea indispensable, y en caso de tener que hacerlo, usar repelente, mosquiteros y ropa adecuada, como mangas y pantalones largos".

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