6 de noviembre 2013 - 23:42

Gobierno de Santa Fe vincula robo a funcionaria con batalla contra narcos

Santa Fe- El grave escenario que se vive en la provincia producto de la crisis por la inseguridad vinculada a delitos del narcotráfico y la trata de personas, volvió a centrarse este miércoles en un alto funcionario del gobierno de Antonio Bonfatti, quien hace menos de un mes sufrió un ataque a balazos contra su domicilio particular. Ana Viglione, secretaria de Delitos Complejos del Ministerio de Seguridad y cabeza visible de la lucha que el Estado provincial encaró contra las bandas de narcos y sus vínculos con efectivos de la policía local, sufrió el robo de pertenencias de su vivienda de la localidad de Santo Tomé y vinculó el hecho a un intento de amedrentamiento por los casos que investiga.

En efecto, no fue un episodio aislado. Tras el atentado contra la vivienda de Bonfatti, la jueza que investigaba el hecho recibió un mensaje de texto en su celular en el que se advertía sobre otro posible ataque al gobernador y a Viglione durante el trayecto que ambos recorren a diario desde Santa Fe hacia Rosario.

La preocupación por estos episodios escaló a niveles de la política nacional. El propio ministro de Defensa, Agustín Rossi, y el electo diputado Hermes Binner, cruzaron duras acusaciones por la presunta responsabilidad de uno y otro sector en la crisis por la delincuencia vinculada al negocio de las drogas. Apenas unas horas antes, sin embargo, Rossi y Bonfatti habían dado muestras de unidad frente al combate de la causa, demostrando que había conciencia de que se trataba de un problema nacional y no regional. Pero la mezquindad de la política ganó después la escena.

El ataque a la casa de Bonfatti fue el hecho más grave que se recuerde desde el retorno de la democracia. Aunque aún no se esclareció el móvil, todo indica que se trató de una respuesta de sectores mafiosos a la decisión del gobierno socialista de combatir a las organizaciones que operan con impunidad en la provincia, fundamentalmente en la ciudad de Rosario.

Viglione, una figura clave en este engranaje, fue precisamente la encargada de desenmascarar el sonado caso de "narcopolicías" en Santa Fe. Policía y abogada, la funcionaria tiene su domicilio particular en Mendoza al 3300, y a pesar de que posee alarma y sistema de cámaras, los intrusos lograron ingresar, robar dos computadoras, una notebook, una tableta y la memoria de las grabaciones de las cámaras de seguridad.

El ministro de Seguridad provincial, Raúl Lamberto, confirmó la sospecha: dijo que "claramente esto forma parte de los tantos intentos que venimos sufriendo destinados a frenar avances de investigaciones contra las bandas violentas".

"No sólo hay bandas, sino nostálgicos de la vieja Policía, que no entienden que la fuerza tiene que transformarse y convertirse en un servicio público al servicio de la ciudadanía", subrayó Lamberto.

Viglione reforzó la teoría. "Creo que tratan de amedrentarnos por nuestro trabajo", aseguró y relacionó el caso con el atentado a balazos en la casa del gobernador Bonfatti y el robo en el estudio del abogado Leandro Corti, exministro de Seguridad, de donde se llevaron también computadoras.

"Nosotros estamos muy firmes. Creemos que esto puede ser consecuencia de nuestro trabajo. Investigamos causas por drogas, narcotráfico y otros delitos importantes, como trata de personas. Seguramente que intentan amedrentarnos en nuestros domicilios particulares porque no tiene otra forma de entrarnos", consideró la funcionaria. "Nosotros vamos a seguir por el mismo camino que venimos transitando", enfatizó.

En simultáneo, se detuvo a una decena de personas, todas mayores de edad y varios con prontuario policial, en allanamientos en los que se secuestraron armas de grueso calibre, cámaras fotográficas, computadoras y teléfonos celulares. Ordenados por la jueza de instrucción, María Luisa Pérez Vara, que investiga el ataque a balazos a la casa del gobernador, los operativos estuvieron concentrados en allegados a personas del núcleo de la banda de Los Monos y a barras bravas de clubes de fútbol rosarinos.

El 16 de octubre la causa por la investigación del atentado contra Bonfatti volvió a foja cero, luego de que el único detenido quedó desvinculado tras el resultado negativo de las pericias efectuadas sobre el arma que se le secuestró. Días después, un nuevo operativo derivó en la detención de 6 personas, todas relacionadas con la banda Los Monos y barras de clubes de fútbol.

Dejá tu comentario

Te puede interesar