23 de febrero 2012 - 22:57

Habló uno de los Cirigliano: dijo que "el servicio de TBA es aceptable" y apuntó a un "error humano"

El responsable de Material Rodante de la empresa Trenes de Buenos Aires (TBA), Roque Cirigliano, aseguró que el tren que se accidentó en la estación de Once, con un saldo de 50 muertos y al menos 676 heridos, estaba "en buenas condiciones", consideró que la tragedia se habría producido por "una falla humana" y calificó el servicio como "aceptable".

Cirigliano advirtió que "en algunos aspectos realiza más inversiones que otras compañías". "La existencia de los coches de doble piso es una evidencia de que se está invirtiendo", sostuvo, mientras que señaló que el que presta TBA "es un servicio aceptable".

En declaraciones realizadas en forma tumultuosa ante un importante número de periodistas, el directivo dijo que "es muy poco probable que el tren se haya quedado sin freno" y dijo que, a pesar de que no se habían completado las pericias, por el momento "todo indica que hubo un problema en la parte conductiva".

"No es necesario que haya sido una falla del conductor, sino que pudo haber tenido un problema", advirtió Cirigliano. Además, señaló que el tren siniestrado estaba en buenas condiciones, sostuvo que "la formación tenía la revisión hecha y el alistamiento correspondiente" y "estuvo en proceso de mantenimiento".

Cirgiliano admitió, en cuanto al servicio de la empresa, que "a veces la gran demanda supera la capacidad operativa". Por su parte, el director del servicio de emerfencia SAME, Alberto Crescenti, planteó la posibilidad de que se eleve la cantidad de heridos por el accidente que hasta el momento era oficialmente de 676.

"Nosotros trasladamos aproximadamente 703 heridos", advirtió Crescenti, mientras que también sostuvo que entre los dos vagones más comprometidos en el accidente ocurrido el miércoles 8:30, el primero y el segundo, "habían quedado atrapadas 120 personas en un espacio de seis metros".

En tanto, en el marco de la investigación por el delito de "estrago doloso", investigado por el juez federal Claudio Bonadío, se le extrajo al conductor del tren, Marcos Córdoba, quien permanecía internado en terapia intensiva, para realizar un análisis de alcoholemia.

Además, se designaron tres peritos, dos de la Universidad de Buenos Aires y uno de la Suprema Corte, mientras que también se notificó a TBA, la Secretaria de Transporte y la Comisión Nacional de Regulación del Tranporte (CNRT), para la eventualidad de que designen peritos de parte.

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