6 de febrero 2005 - 00:00
Inhumaron los restos de Nicolás, víctima de Cromañón
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Durante varios días, en la morgue judicial había quedado un cuerpo NN de un niño, una de las 192 víctimas de la tragedia, que ningún familiar había reconocido.
La familia de Nicolás recorrió hospitales, comisarías y estudios de televisión en busca de información que les ayudara a encontrarlo, con la esperanza de que estuviera aún con vida.
Si bien sabían que había concurrido con su madre al recital de Callejeros, algunas versiones anónimas daban cuenta de que habían visto por televisión al niño salir de Cromañón en brazos de una mujer.
Las ilusiones de encontrarlo con vida se mantuvieron latentes hasta ayer cuando autoridades policiales se comunicaron con la familia, que reside en la localidad de Bosques, en el sur del conurbano, para ponerlos al tanto de los resultados de los análisis de ADN.
El 21 de enero pasado, luego de un llamado de la jueza María Angélica Crotto, a cargo de la instrucción de la causa, Zerpa reconoció que el cuerpo NN que había en la morgue judicial era el de su hijo Gustavo.
Entonces, la Justicia ordenó la exhumación del cadáver que había sido enterrado bajo el nombre de Gustavo Zerpa para practicarle un estudio de ADN que confirmaron su verdadera identidad: Nicolás Flores.



