5 de febrero 2026 - 20:04

La Justicia de Brasil ordenó la detención de la abogada argentina acusada de gestos racistas

La Justicia de Río de Janeiro dispuso la prisión preventiva de Agostina Páez, pese a que ya tenía prohibición de salida del país y tobillera electrónica. La causa avanzó tras considerar riesgo de fuga.

Agostina Páez, de 29 años, será detenida de manera preventiva mientras avanza la causa por injuria racial en Brasil.

Agostina Páez, de 29 años, será detenida de manera preventiva mientras avanza la causa por injuria racial en Brasil.

La justicia de Brasil ordenó detener este jueves a la abogada argentina Agostina Páez, luego de que hiciera gestos racistas contra empleados de un bar en Ipanema Brasil. La mujer de 29 años utilizaba tobillera electrónica para impedir que escapará del país, mientras se resolvía su situación judicial y ahora, fue detenida de manera preventiva.

A pesar de la tobillera, el Ministerio Público Fiscal de Rio de Janeiro temía un posible "riesgo de fuga" por lo que se terminó solicitando que fuera detenida. Por otro lado, la defensa de Páez comprende que se trata de “una medida exagerada, ya que Agostina siempre estuvo a derecho y a disposición cada vez que la llamaron”.

Luego de ser notificada de su detensión de manera preventiva, Páez, también influencer en redes sociales, hizo pedido desesperado en su cuenta de Instagram:

“Soy Agostina Páez, acusada de injuria racial en Brasil. En este momento he recibido una notificación que hay una orden de detención para mí por peligro de fuga, siendo que tengo una tobillera electrónica puesta y que estoy a disposición de la Justicia desde el día 1. Se están vulnerando todos mis derechos”, dijo, visiblemente afectada por la resolución de la justicia brasileña.

Embed - Agostina Paez on Instagram: "Tengo miedo de verme perjudicada haciendo este video, que se vulneren todavía más mis derechos, de los hechos no puedo contar, solo espero que todo se aclare y resuelva como corresponde. Dejen de usarme de ejemplo, muestren todo. Necesito ayuda!"
View this post on Instagram

Días atrás, Páez mostró arrepentimiento del hecho y además, dialogó con su padre, el empresario santiagueño Mariano Páez, a quién le dijo que tiene miedo de que la maten, más allá de que se siente “abandonada y desamparada por (su) país”.

A mitad de enero, se viralizó el video por el que Páez enfrenta cargos de dos a cinco años de prisión. En el material proporcionado por la cámaras del bar y videos de algunos mozos del lugar de los hechos, se ve a Agostina realizando gestos claros de mono, con los movimientos típicos además de los ruidos del animal. Mientras esto ocurrió durante unos breves segundos, las amigas de la abogada terminaron con su agresión casi a los empujones, para posteriormente retirarse del lugar. Las muecas que hizo Páez son muy similares a las que hinchas argentinos han realizado en partidos de Copa Libertadores y Copa Sudamericana.

La Policía Civil dio por cerrada la investigación el pasado 23 de enero al considerar que el video aportado inicialmente era suficiente para fallar a favor de los trabajadores del bar. Uno de los empleados denunció a Páez y aseguró que continuó realizando ofensas racistas incluso después de abandonar el local.

Sin embargo, una semana atrás apareció un nuevo video de una cámara de seguridad del bar que muestra claramente cómo uno de los mozos le realizó “gestos obscenos” a la joven. En las imágenes se observa al empleado gritándole en plena calle y tocándose los genitales mientras la señala. Ese material fue incorporado al expediente.

abogada

En este contexto, los tribunales de Río de Janeiro hicieron lugar al pedido del Ministerio Público Fiscal y ordenaron la detención preventiva de Páez, quien será trasladada a una unidad penitenciaria del estado mientras continúa el proceso judicial. De este modo, la abogada argentina deberá afrontar la etapa previa al juicio privada de su libertad, a la espera de que se definan los plazos procesales y una eventual elevación a debate oral.

La decisión marca una escalada progresiva de medidas judiciales por parte de la Justicia brasileña. Primero se dispuso la prohibición de salida del país, luego la colocación de una tobillera electrónica y el rechazo sistemático de los planteos de la defensa. Finalmente, y ante la evaluación de un posible riesgo de fuga, se avanzó con la orden de detención. Páez está imputada por el delito de “injuria racial”, una figura penal que en Brasil prevé penas de entre dos y cinco años de prisión.

Dejá tu comentario

Te puede interesar