20 de agosto 2026 - 11:04

La NASA descubrió un riesgo inesperado para las futuras misiones a la Luna: cuál es

Un estudio publicado en Science Advances analizó qué puede ocurrir con distintos organismos en las condiciones extremas del polo sur lunar.

Un estudio de la NASA analizó la capacidad de distintos microorganismos humanos para sobrevivir en ambientes del polo sur lunar.

Un estudio de la NASA analizó la capacidad de distintos microorganismos humanos para sobrevivir en ambientes del polo sur lunar.

La NASA analizó cómo reaccionan distintos microorganismos frente a las condiciones del polo sur de la Luna, en un estudio que simuló tres regiones cercanas a esa zona. Los resultados podrían ser relevantes para las próximas misiones tripuladas y para las investigaciones científicas que se realizarán sobre el satélite.

El equipo realizó simulaciones sobre tres regiones próximas al polo sur lunar: el borde del cráter Nobile, la Cresta de Conexión y el borde del cráter De Gerlache. Para ello utilizó mapas ambientales detallados, elaborados a partir de datos sobre elevación y temperatura.

Con esa información, los investigadores elaboraron mapas de “nichos de supervivencia”, que permiten identificar los lugares donde distintos microorganismos podrían mantenerse durante cierto tiempo, desde el fondo de un cráter de varios kilómetros hasta una superficie equivalente a la huella de una bota.

El estudio analizó cinco microorganismos habituales en la piel humana y en el interior de las naves espaciales, entre ellos el hongo Aspergillus niger. Los científicos calcularon cuánto calor y radiación ultravioleta podía soportar cada uno.

El hongo Aspergillus niger fue el organismo que mostró mayor resistencia durante las pruebas realizadas por los investigadores.

El hongo Aspergillus niger fue el organismo que mostró mayor resistencia durante las pruebas realizadas por los investigadores.

El microorganismo que más resistió

Ninguno de los organismos estudiados es considerado un extremófilo, es decir, una especie capaz de resistir condiciones como el vacío. Sin embargo, los experimentos mostraron que algunos pueden soportar ambientes más hostiles de lo esperado.

El más resistente fue el Aspergillus niger, un hongo que ya había sido encontrado dentro de la Estación Espacial Internacional. Durante las pruebas también consiguió mantenerse en lugares donde llega una pequeña cantidad de luz solar, pese a que la radiación ultravioleta se utiliza habitualmente para esterilizar hospitales.

Habría esperado que estos microbios se hubieran secado”, reconoció el geomicrobiólogo de la NASA y coautor del estudio, Aaron Regberg.

Las condiciones del polo sur lunar

El polo sur de la Luna presenta características particulares. Como el eje del satélite tiene una inclinación muy pequeña, el Sol nunca se eleva demasiado sobre el horizonte. Las montañas y las crestas de los cráteres bloquean esa luz y generan zonas que permanecen en sombra.

Esos sectores son extremadamente fríos y pueden conservar agua y ofrecer protección frente a la radiación, dos características que los convierten en lugares de interés para la exploración científica.

Los investigadores aclaran que sobrevivir no significa necesariamente crecer o reproducirse. En este caso, implica permanecer con vida durante al menos un día terrestre, ya que no hay indicios de que la Luna reúna las condiciones necesarias para que estos organismos se desarrollen, comenzando por la falta de agua líquida.

La NASA planea enviar una misión tripulada a la superficie lunar en 2028, más de medio siglo después de la última.

La NASA planea enviar una misión tripulada a la superficie lunar en 2028, más de medio siglo después de la última.

El desafío de las próximas misiones

La investigación cobra relevancia ante los planes de la NASA para regresar con astronautas a la superficie lunar. La agencia prevé enviar en 2028 la primera misión tripulada a la Luna en más de medio siglo, que servirá como antecedente para futuras expediciones y una presencia más prolongada en el satélite.

Las naves robóticas pueden ser sometidas a temperaturas superiores a 204 grados centígrados para eliminar microorganismos antes de ser enviadas al espacio. Pero ese procedimiento no puede aplicarse de la misma manera a una nave con una tripulación a bordo.

Por eso, los investigadores buscan comprender mejor qué ocurre con los organismos que inevitablemente viajan con los seres humanos. Incluso una porción de piel del tamaño de la goma de un lápiz puede contener un millón de bacterias, que pueden desprenderse de los trajes y de los hábitats.

El estudio también podría ser relevante para futuras investigaciones en Marte, donde preservar las condiciones del entorno será fundamental para determinar si existen o existieron rastros de vida.

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