Línea B: un paro sorpresivo dejó a miles de usuarios sin servicio

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Un paro sorpresivo de los metrodelegados en la línea B del subte dejó a miles de usuarios sin servicio luego de una serie de interrupciones e incidentes y el jefe de Gobierno porteño, Mauricio Macri, denunció que los trabajadores "no quieren entender el cambio" en la administración del servicio.

La medida de fuerza arrancó a primera hora y se extendió durante toda la jornada de este viernes, aunque por la tarde los sindicalistas de la Asociación Gremial de Trabajadores de Subte y Premetro (AGTSyP) alcanzaron un principio de acuerdo con la empresa Metrovías y el Sbase, por lo que este sábado a las 5:00 se reanudará el servicio.

El paro fue dispuesto por los metrodelegados luego de que el jueves el servicio se prestara con constantes irregularidades y culminara la jornada en medio de incidentes en la estación Los Incas, donde un grupo de usuarios increparon a trabajadores por los problemas técnicos que sufrió el servicio y hubo cruces con golpes de puño y patadas en los andenes.

"La empresa lamenta los incidentes ocurridos y quiere aclarar que los problemas técnicos que se registraron fueron solucionados durante la misma jornada", indicó Metrovías en un comunicado.

La prestadora del servicio intentó llevar tranquilidad a los pasajeros asegurando que "están dadas las condiciones para operar la Línea B en todo su recorrido", incluso en las recientemente inauguradas estaciones de Echeverría y Juan Manuel de Rosas, y lamentó "este tipo de decisiones intempestivas que dejan sin transporte miles de usuarios", calculados en 300 mil por día según el Sbase.

Por su parte, los metrodelegados denunciaron que la empresa pretendía endilgarles responsabilidad en los incidentes ocurridos el jueves por la noche a raíz de "problemas en el servicio" y pusieron en marcha el paro por 24 horas "para exigir que se resuelvan ya los problemas técnicos para poder trabajar con normalidad".

"Los problemas técnicos tienen una solución técnica, por lo que no se puede seguir con excusas de que los trabajadores no queremos que se mueva el subte cuando somos los que cotidianamente lo hacemos. Los problemas técnicos son responsabilidad de Metrovías y de SBASE", enfatizó el metrodelegado Claudio Della Carbonara en medio del paro.

La prestación del servicio en la línea que une Alem con Juan Manuel de Rosas estuvo plagado de irregularidades el último jueves: por la mañana, una formación que debía salir desde Rosas demoró su partida a raíz de problemas en el sistema de señalización y la maquinista fue agredida por los usuarios.

Ya por la noche del jueves problemas técnicos en una formación que se dirigía hacia Rosas demoró una hora y media en arribar a la estación Federico Lacroze exaltando a los pasajeros por lo que el conductor debió darse a la fuga para evitar ser atacado.

En este marco, Macri, criticó a los metrodelegados, al advertir que "no quieren entender el cambio" que se dio en la línea B a partir de que la Ciudad de Buenos Aires pasó a administrar los subtes y advirtió: "El que no entienda el cambio, que deje paso a otro trabajador".

"También los metrodelegados tienen que entender que los abusos de poder, el creerse dueños de lo que no son dueños, generan un enorme nivel de irritación y cansancio en la gente", apuntó el mandatario en declaraciones radiales.

Por la tarde y luego de una serie de negociaciones, las tres partes anunciaron un principio de acuerdo y la normalización del servicio a partir de este sábado a primera hora, aunque el gremio advirtió que debido a "la puesta a punto" del sistema de señalización "es posible que el servicio sufra interrupciones o demoras".

El líder del sindicato, Roberto Pianelli, aseguró que en el acta firmada con Metrovías y el Gobierno porteño "quedó claro que los trabajadores no fuimos los responsables de los problemas técnicos" que provocaron el malestar de los usuarios y la paralización de las actividades durante la jornada.

"Los trabajadores vamos a estar preparados para cumplir funciones, pero con atención en que los desperfectos no vuelvan a ocurrir. Es importante que los pasajeros sepan que pueden haber demoras e interrupciones, pero no somos nosotros los responsables", apuntó Pianelli.

Por su parte, el subsecretario de Trabajo porteño, Ezequiel Sabor, afirmó que en la reunión "no se discutieron normas de seguridad", pero que hubo "predisposición a evitar nuevos inconvenientes a los usuarios por cuestiones técnicas propias de la inauguración de las nuevas estaciones".

"En esta reunión ambas partes llegaron a un acuerdo coincidiendo en la necesidad de restablecer el servicio a la mayor brevedad. Se comprometieron a realizar los mayores esfuerzos para minimizar eventuales consecuencias de los ajustes propios que puedan ocurrir causa de la implementación del nuevo tramo", coincidió la empresa Metrovías en un comunicado.

El Sbase, en tanto, indicó que "las partes reconocieron que las estaciones están en perfectas condiciones de seguridad para operar con normalidad, como lo han demostrado las inspecciones de distintos organismos, y se comprometieron a hacer todos los esfuerzos necesarios para minimizar los inconvenientes y demoras de los últimos días".

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