Jerusalén - Eman, la novia de un palestino de la ciudad de Rafah, en el sur de la Franja de Gaza, logró llegar a los brazos de su prometido después de frustrados intentos para pasar desde Egipto debido a los controles de Israel, y lo hizo por un túnel clandestino destinado al contrabando de mercancías y armas. La familia de la novia vive en la parte egipcia de Rafah y la del novio, en la zona palestina ocupada por Israel. Esta ciudad quedó dividida tras los acuerdos de paz de 1979 entre Egipto e Israel.
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Tras casi cinco años sin ver a Suleimán, que la esperaba a la salida del túnel, Eman cruzó la frontera después de andar quince minutos en la oscuridad, vestida con una túnica negra, hasta ver la luz. «A decir verdad, en ningún momento tuve miedo mientras atravesaba el túnel oscuro porque pensaba y tenía delante de mis ojos la imagen de Suleimán», comentó la novia de contrabando.