17 de enero 2006 - 00:00

Lo feo de Mar del Plata

Basura: un llamado de atención a las autoridades es la escasez de cestos para arrojar residuos en las calles y paseos de Mar del Plata. Según la defensora del Pueblo de la comuna, Beatriz Arza, la suciedad en las calles es, junto con los ruidos molestos, una de las quejas más frecuentes que recibe en su despacho.

Iluminación en escolleras:
los pescadores, que llegan cada vez en mayor número a las escolleras para intentar capturar una corvina rubia, una pescadilla, o sólo para despuntar el vicio, tienen que practicar su deporte favorito a oscuras o hacer sus necesidades entre las rocas, ya que en las escolleras no hay iluminación ni baños ecológicos.

Limpiavidrios:
a pesar de las prohibiciones existentes, los limpiavidrios siguen trabajando con normalidad en varias esquinas de la ciudad. En Independencia y la costa, en boulevard marítimo y Juan B. Justo hay decenas, frente a Carrefour y en otros puntos de la ciudad se sigue invadiendo la tranquilidad de turistas y residentes. La municipalidad, por ahora, hace la vista gorda.

Venta de alcohol a menores:
si bien desde la Dirección de Inspección General aseguran que se hacen operativos junto a la Subsecretaría de Prevención de las adicciones con el propósito de detectar venta ilegal de alcohol y consumo de estupefacientes, es frecuente ver a menores de edad tomando cerveza o algún trago de moda en los pubs de Alem, Güemes o bailando y consumiendo alcohol en algún boliche de moda en la zona de Constitución.

Radares:
ante una ley que prohíbe la utilización de radares, los inspectores del tránsito deben apelar a métodos casi prehistóricos para controlar la velocidad de los automóviles en la ciudad. Los controles se realizan con cronómetro en mano entre dos oficiales posicionados en dos puntos diferentes a cien metros de distancia. Para calcular la velocidad, se toma el tiempo transcurrido por el vehículo entre que pasa el primer control y llega al segundo.

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