Irónica imagen, si no fuera el retrato de un drama que mezcla indigencia con ineptitud. Veinte
familias ocuparon ayer viviendas nuevas construidas con dinero público portando sus
banderas políticas con los carteles de propaganda oficial.
Un grupo de vecinos ocupó ayer los mismos departamentos del Gobierno de la Ciudad que un mes atrás fueron saqueados y usurpados. Se trata de los edificios de la zona del Bajo Flores, en la calle Bonorino, que construyó el Instituto de la Vivienda de la Ciudad de Buenos Aires (IVC) para habitantes de la villa lindera, conocida como 1-11-14. La situación provocaría en las próximas horas que Jorge Telerman profundice la intervención que decidió en el IVC y formule una denuncia sobre supuesta «manipulación política» en relación a los hechos.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Con la misma modalidad que entonces, haciendoingresar a mujeres y niños, unas veinte familias burlaron la custodia policial y permanecían en los departamentos del Bajo Flores. Las personas viven en el llamado Barrio Rivadavia, frente a lo edificios, y reclaman -como en la anterior ocasión- que se destinen para ellos los departamentos. El Gobierno porteño, en la ocasión anterior, se había comprometido a hacer un relevamiento en el Barrio Rivadavia, un conjunto habitacional que construyó en su momento el Banco Hipotecario y que la Legislatura porteña incluyó como parte del plan de asistencia de viviendas.
Desde el incidente del mes pasado, los edificios se encontraban bajo la órbita de la investigación judicial por vandalismo y no había tomado posesión nuevamente el Gobierno porteño, que ayer envió funcionarios a tratar de convencer a los usurpadores de que desalojen el lugar. Entre ellos se encontraba la titular del programa Buenos Aires Presente, Patricia Malanca.
En medio de la tensión, sectores del Gobierno porteño consideraban que la movida estaría destinada a hacer peligrar la estabilidad del titular del IVC, Claudio Freidin, o que bien algunas medidas que se tomaron en los últimos días en el Instituto, como pedidos de renuncia, habrían desatado algún tipo de desatención de la situación que desembocó en un nuevo conflicto.
«Cuando tengamos la certeza vamos a decir públicamente quiénes están tratando de debilitar al gobierno porteño», indicó uno de los funcionarios más cercanos a Telerman.
«El interventor del IVC nos dijo que desde la primera ocupación, los edificios están en manos del juzgado y es el juez quien decidirá el desalojo», confirmó por su parte, Damián Alvarez, uno de los delegados barriales que se entrevistó con autoridades del IVC.
Calle cortada
Un grupo de vecinos de la Villa 1-11-14 cortóel cruce de las calles Varela y Perito Moreno -a dos cuadras de los edificios ocupados-.
«Cortamos la calle para que vengan los funcionarios y resuelvan este problema y nos iremos cuando eso pase», dijo la delegada Blanca Arce, quien explicó que «esos departamentos fueron adjudicados a vecinos de la villa por una obra de apertura de calles y para eso se aplicó un mecanismo que permite la reubicación de las familias, que deberán pagar en 30 años sus viviendas».
Desde el IVC sostuvieron que «los vecinos de Rivadavia I tomaron la decisión de volver a entrar porque no tienen en cuenta el tiempo que lleva elaborar los instrumentos para trabajar seriamente en este tema».
En cambio, representantes del Barrio Rivadavia denunciaban que desde «hace más de 40 años, el barrio no recibe ninguna solución a su problema, mientras el Gobierno le adjudica a los de la villa los nuevos edificios».
El 4 de julio pasado, cientos de personas saquearon los departamentos de siete torres donde luego vecinos del lugar tomaron las viviendas.
A partir de esa situación, Telerman, mediante un decreto de necesidad y urgencia, determinó la intervención del IVC y nombró a su presidente, Freidin, como interventor, relegando las funciones de los directores. Sin embargo, la Legislatura porteña, mediante un despacho de la Comisión de Asuntos Constitucionales, decidió no convalidar el decreto por considerar que el jefe de Gobierno no requería de esa norma para intervenir el organismo.
Los ocupantes de departamentos del Bajo Flores porteño comenzaron anoche a abandonar el edificio tras dialogar con el interventor del Instituto de la Vivienda de la Ciudad de Buenos Aires, Claudio Freidín.
El funcionario les aseguró que hoy comenzaráun relevamiento habitacional en el barrio Rivadavia, donde viven los ocupantes, para cumplir con lo prometido hace dos meses por el Gobierno porteño.
Dejá tu comentario