El gobierno bonaerense se propuso incorporar, entre 2006 y 2007, 70% de la población carcelaria a distintos niveles educativos, llevando de 7.500 a 16.000 la cantidad de internos que participan de programas de educación en los penales de la provincia.
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El ministro de Justicia, Eduardo Di Rocco, formuló el anuncio al encabezar ayer junto al titular de la cartera educativa nacional, Daniel Filmus, la entrega de certificados a 370 internos que participaron del Programa Nacional de Alfabetización de Adultos y Adolescentes.
El acto tuvo lugar en la Unidad 24 de Florencio Varela, en el sur del Gran Buenos Aires y también participó el pianista Miguel Angel Estrella, embajador cultural ante la UNESCO y titular de la fundación Música Esperanza, desde donde impulsó la aplicación del programa alfabetizador en las cárceles.
Ese programa, que se aplica en todo el país, se extendió a las unidades carcelarias de la provincia de Buenos Aires hace dos años y en ese marco se entregaronlos certificados a 370 internos que aprendieron a leer y escribir.
• Concierto
La ceremonia en el penal incluyó un concierto de Estrella, quien al terminar la ejecución de la primera pieza pidió a los internos que se acercaran al piano. «No entiendo estar aquí si no estoy en conexión con los internos», dijo el músico y luego comenzó a dialogar con quienes lo rodearon. Di Rocco destacó que «la educación es un instrumento para el cambio» y enmarcó en ello el plan de alfabetización de las personas privadas de su libertad.
El 10 por ciento de las 25.000 personas alojadas en cárceles bonaerenses es analfabeta; 65% tiene entre 18 y 31 años y, de esa franja, 80% no completó su educación primaria, precisó el ministro. La educación es «el elemento fundamental para ser libre y actuar con herramientas válidas para poder elegir, en cada oportunidad, como un adulto que actúa en la comunidad», expuso.
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