Dos nuevas víctimas murieron este fin de semana como consecuencia de la violencia en el fútbol. El hincha de Huracán, baleado en un confuso episodio con simpatizantes de San Lorenzo el 1 de noviembre pasado, murió ayer por la mañana en el hospital Penna del barrio porteño de Parque de los Patricios.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Se trata de Rodrigo Silvera, quien estuvo más de 20 días en el área de cuidados intensivos del centro asistencial porteño, donde había sido intervenido por heridas en la región izquierda del tórax, pulmón y corazón.
El segundo caso es el de un joven simpatizante de Colón asesinado el sábado por la noche a puñaladas en una de las tribunas del estadio del equipo santafesino, durante el partido que éste disputó contra Godoy Cruz de Mendoza.
El joven, de 20 años, llamado Daniel López, fue atacado en la tribuna Norte del estadio Brigadier Estanislao López, que da a la avenida Juan José Paso, ocupada exclusivamente por hinchas locales.
El propio vicepresidente de la institución santafesina, Rubén Moccagatta, confirmó el episodio, aunque dijo que «se trató de una disputa aislada en la tribuna, de la que la mayoría de la gente casi ni se dio cuenta».
Dejá tu comentario