El fraude se produjo en la subcontratista Card Systemas Solutions, que procesa operaciones en nombre de bancos emisores de tarjetas de crédito y comerciantes.
MasterCard precisó que, de las 40 millones de tarjetas, alrededor de 14 millones pertenecen a esa empresa, 22 millones a VISA International y el resto a distintas compañías.
El pirata informático sólo accedió a los números de las tarjetas y no a otros datos, tales como los dígitos de la seguridad social, que equivale al número del documento de identidad, o la fecha de nacimiento de los clientes.