23 de junio 2005 - 00:00

OMS dice que alimentos genéticamente modificados son seguros, por ahora

La Organización Mundial de la Salud (OMS) afirmó hoy que está comprobado que los alimentos genéticamente modificados que se comercializan actualmente son "seguros", pero recalcó que eso no garantiza que los próximos que ingresen al mercado también lo serán.
  
El director de Seguridad Alimentaria de la OMS, Jorgen Schlundt, sostuvo que por ahora "no existen datos que sugieran que ese tipo de productos conllevan riesgos" para la salud, pero recalcó que "eso no significa que en el futuro también sean inocuos".
  
Algunos de los genes utilizados en la producción de alimentos genéticamente alterados nunca antes han estado presentes en la cadena alimentaria y muchos temen que su introducción cause cambios en la actual estructura genética de los cultivos.
  
Por ello, Schlundt insistió en la importancia de realizar una evaluación permanente de los riesgos potenciales de esos productos no sólo en términos de salud, sino también socio-económicos y medioambientales.
  
Las pruebas de los alimentos genéticamente modificados se realizan con animales, a través de los cuales se puede predecir la reacción del ser humano, siguiendo la misma pauta que se utiliza para el análisis de los aditivos químicos que se incorporan a los alimentos, explicó Schlundt.
  
El experto presentó un informe de la OMS sobre el "Impacto de la biotecnología en los alimentos, la salud y el desarrollo humano", que señala que los alimentos genéticamente modificados presentes en el mercado internacional "han sido sometidos en todos los casos a pruebas de riesgos y examinados con mayor rigor que los alimentos normales".
  
En ese sentido, Schlundt dijo que hay productos a los que se incorporan químicos o que son sometidos a radiaciones y que son lanzados al mercado sin mayores controles.
  
"Todos los alimentos pueden tener efectos potenciales negativos porque nunca han sido probados en poblaciones grandes durante muchos años antes de lanzarlos al mercado", comentó.
  
El informe de la OMS advierte, sin embargo, de que muchos países en desarrollo no cuentan con los recursos para aplicar una regulación efectiva de los alimentos genéticamente modificados.
  
El primer alimento genéticamente alterado fue introducido en el mercado a mediados de los años noventa y desde entonces se han comercializado internacionalmente variedades de maíz, soja, colza y algodón.
  
Asimismo, se han lanzado a la venta variedades de papaya, papa, arroz, calabaza, remolacha y tomate, de modo que este tipo de cultivos ya cubre el 4 por ciento de los terrenos cultivables del mundo.
  
Según los análisis de la OMS, estos alimentos cuentan con el potencial de aumentar la productividad agrícola, así como la calidad y diversidad de los alimentos cultivables en una zona determinada, ya que pueden ser inmunes a ciertas enfermedades.
  
Sin embargo, Schlundt insistió en que también hay que evaluar las diferentes condiciones sociales y económicas, pues "las poblaciones tienen sus propias tradiciones alimentarias y visiones distintas de lo que la alimentación representa en cada sociedad".

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