6 de marzo 2012 - 08:34
Peritos forenses complican aún más a Eduardo Vázquez
-
Con mayor foco en datos, estos son los cambios en las Pruebas Aprender
-
ARCA actualiza el monotributo y endurece controles: las medidas más recientes que impactan en mayo 2026
Eduardo Vázquez
Agregó que "la señora Taddei estaba sentada (al momento de ser atacada) por la topografía de las quemaduras. Tenía quemados los hombros, parte de la cara por el efecto de la llama, pero estaban indemnes las cejas y las corneas".
Explicó que "esto hace pensar que el fuego se inició en los hombros, ya que ahí estaban las quemaduras más profundas, las de tipo B", las cuales la joven sufrió tras el episodio sucedido el 10 de febrero de 2010 en su casa del barrio porteño de Mataderos y por el cual murió tras 11 días de agonía en el Hospital de Quemados.
El médico remarcó que, a su entender, al principio no se podía descartar la versión de Vásquez sobre como habían ocurrido los hechos, pero dijo que "todo cambió cuando llegó la reconstrucción y la autopsia".
Por su parte, el médico de terapia intensiva del Hospital de Quemados Carlos Di Greccia, descartó que Wanda haya sido "salpicada" por alcohol, ya que eso le hubiera dejado "puntitos" en la piel y destacó que, en cambio, sus quemaduras eran "uniformes", como cuando se produce un derramamiento de líquido combustible.
En lo mismo coincidió Néstor Stingo, médico legista y psiquiatra que estuvo presente en la reconstrucción por parte de la querella, que recordó que el 43 por ciento de las lesiones que presentaba la víctima eran del tipo AB, las cuales "no se pueden producir con un zamarreo sino con gran cantidad de alcohol".
"Eran quemaduras profundas y tomaban las tres capas de la piel. Para que se produzcan, sólo se puede estar sentado", opinó y recordó que el futón de la casa estaba "quemado" en su zona horizontal producto del fuego que se generó.
Para el médico, eso explica la quemadura que presentaba Wanda en la zona perineal, entre la vagina y el ano, y que no tuviera ninguna en las piernas ni en los pies así como tampoco en la espalda.
"Si hubiera estado parada, sólo por la gravedad, se hubiera quemado los pies. Y la espalda no se la quemó porque puede haber estado apoyada en el futón", le explicó a los jueces Pablo Gustavo Laufer, Luis Fernando Niño y Patricia Mallo; al fiscal Oscar Ciruzzi y a los abogados de la querella, Leonardo Rombola, y de la defensa, Manuel Gutiérrez.
Este médico también abono la teoría de que la víctima no presentó quemaduras en la cara, sólo algunas leves, porque utilizó las manos para taparse, en señal de defensa. El juicio continuará el jueves próximo con la declaración de 10 testigos, entre ellos peritos que estuvieron presentes en la reconstrucción del hecho, los que analizaron una tapa de alcohol hallada en la casa y policías que allanaron la vivienda tras el hecho.




Dejá tu comentario