El personal agrupado en la Unión de Aviadores de Líneas Aéreas (UALA), que nuclea a la totalidad de los pilotos de la empresa Austral, amenazó ayer con un estado de «alerta y movilización» que podría paralizar los vuelos en un momento de alta demanda por el fin de semana largo por el 12 de octubre (el feriado se trasladó al lunes 15).
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Esta tarde decidirán esas medidas «de acción directa» en una asamblea que se hará en la sede gremial que el sindicato posee en Jaramillo al 3000.
Por su parte, el presidente de la Asociación Argentina de Agencias de Viaje y Turismo (AAAVYT), Ricardo Roza, expresó su «preocupación» ante la falta de soluciones en el conflicto y señaló que si se produce un nuevo paro «se afectará a los usuarios y, fundamentalmente, la imagen del país como destino turístico».
Roza solicitó al gobierno nacional que realice todos «los esfuerzos necesarios para acercar a las partes y evitar los innumerables inconvenientesque acarrearía una protesta». El gremio se queja de que la posición tomada es consecuencia de «la ausencia de respuestas a los reclamos sindicales» y del «incumplimiento» de los acuerdos alcanzados con el directorio de la compañía, lo que pone en riesgo «la continuidad de Austral».
«Como consecuencia de las inaceptables presiones de otros sectores, los miembros del directorio de la empresa resolvieron de forma inconsulta y unilateral el violento cese operacionalde un tercio de la flota de Austral, sin el correspondiente y necesario reemplazo de esas aeronaves», afirmó el gremio en un comunicado.
Agregó que ello provocará «un brutal vaciamiento», lo que pondrá «en serio riesgo la fuente laboral de 2.000 empleados y la continuidad de una de las más antiguas líneas aéreas de la Argentina», a la vez que señaló su «absoluta preocupación» ante «la falta de voluntad política» para cumplir con esas actas.
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