La buena calidad del sueño parece algo simple de lograr, casi automático. Sin embargo, cada vez más personas pasan la noche dando vueltas en la cama, mirando el celular o despertándose varias veces. Lo que antes se resolvía con unas horas de descanso hoy se transformó en una preocupación sanitaria global.
Por qué se celebra el Día Internacional del Sueño cada 13 de marzo y por qué es un problema en Argentina
La falta de descanso adecuado afecta a millones de personas. Especialistas alertan por sus efectos en la salud y el aumento de trastornos del sueño.
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En el Día Internacional del Sueño alertan que dormir poco es nocivo para la salud.
El problema no es menor. La falta de sueño impacta en la vida cotidiana, desde la concentración hasta el estado de ánimo, y también se vincula con enfermedades crónicas. En un contexto marcado por estrés laboral, hiperconectividad y rutinas desordenadas, descansar lo suficiente se volvió más difícil de lo que parece.
Por ese motivo, cada año se realizan campañas para concientizar sobre el descanso nocturno. En Argentina, especialistas advierten que una porción significativa de la población duerme menos de lo recomendado, una tendencia que se repite en buena parte del mundo.
13 de marzo, Día internacional del Sueño
El Día Internacional del Sueño se conmemora cada año el 13 de marzo con el objetivo de promover la importancia del descanso para la salud física y mental. La fecha impulsa campañas médicas y educativas que buscan instalar un mensaje simple: dormir bien no es un lujo, es una necesidad biológica.
Durante el sueño el organismo realiza procesos fundamentales. El cuerpo recupera energía, se regulan funciones hormonales y el cerebro procesa información acumulada durante el día. Cuando ese descanso se altera, empiezan a aparecer señales de alerta. La doctora Roxana Berenguer, jefa de Neumonología del Hospital de Clínicas José de San Martín, explica que la calidad del sueño tiene un peso comparable al de la alimentación o la actividad física en la salud general.
Dormir mal o dormir poco puede provocar cansancio persistente, irritabilidad, somnolencia diurna y dificultades para concentrarse. En el largo plazo, los médicos advierten que el descanso insuficiente se relaciona con hipertensión, enfermedades cardiovasculares, obesidad y diabetes.
Entre los trastornos más frecuentes aparece el insomnio. Quienes lo padecen suelen tener dificultad para conciliar el sueño o despertares reiterados durante la noche, lo que impide un descanso reparador. Cuando la situación se prolonga durante semanas o meses, puede afectar seriamente la calidad de vida.
Otro cuadro común es la apnea obstructiva del sueño, caracterizada por pausas en la respiración durante la noche. Suele ir acompañada de ronquidos intensos y una fuerte somnolencia durante el día. Muchas veces quien detecta el problema es la persona que duerme al lado.
Números alarmantes en Argentina
Las cifras ayudan a dimensionar el fenómeno. Un estudio internacional indica que el 32,8% de los adultos no duerme lo suficiente, mientras que alrededor del 10% presenta insomnio crónico. Los especialistas recomiendan que los adultos descansen entre siete y nueve horas por noche para lograr una recuperación adecuada. En la práctica, muchas personas quedan lejos de ese objetivo.
El ritmo de vida actual tiene mucho que ver. Jornadas laborales extensas, preocupaciones económicas y el uso permanente de pantallas generan un combo complicado. El celular en la mesa de luz se volvió casi una extensión del cuerpo y la luz artificial de los dispositivos altera el reloj biológico, lo que dificulta conciliar el sueño.
También influyen otros hábitos cotidianos: cenas pesadas a última hora, exceso de cafeína, horarios irregulares o siestas demasiado largas. No son detalles menores; en conjunto terminan desordenando los ciclos de descanso.
En el marco de esta jornada internacional, el Hospital de Clínicas José de San Martín realizará una jornada abierta de detección de apnea del sueño el 13 de marzo de 2026, entre las 9 y las 12, en el hall central del hospital. Allí se evaluarán síntomas y factores de riesgo asociados a este trastorno.
En un mundo que funciona las 24 horas, dormir bien parece casi un desafío. Y, aunque muchas veces se lo subestime, el descanso sigue siendo uno de los pilares silenciosos de la salud. Cuando falla, el cuerpo tarde o temprano pasa factura.
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