4 de octubre 2011 - 23:23

Procesaron a los dueños de "Beara" por el trágico derrumbe

El derrumbe causó la muerte de dos jóvenes.
El derrumbe causó la muerte de dos jóvenes.
La Justicia imputó el delito de homicidio culposo y lesiones a los responsables del boliche Beara, del barrio de Palermo, cuyo entrepiso se derrumbó y causó la muerte de dos mujeres de 20 y 21 años y lesiones a otras 25 personas, durante una fiesta privada ocurrida en septiembre del año pasado.

La jueza de instrucción Alicia Iermini procesó a los integrantes de la sociedad "El Viejo Sabio", responsable del funcionamiento del boliche y al relacionista público que organizó la fiesta, al tiempo que desestimó un pedido del fiscal para investigar un pedido de coimas e indagar en este aspecto a funcionarios del gobierno porteño.

Los procesados por la jueza Iermini fueron los empresarios Juan Carlos Yun, Agustín Dobrila, Roberto Catán Coria e Iván y Ronaldo Flies, y el organizador de esa fiesta privada, Maximiliano Fratino. Además embargó en un millón de pesos los bienes de los integrantes de la sociedad.

La tragedia de Beara, ocurrida cerca de las 4 de la madrugada del 10 de septiembre del año pasado, ocurrió un mes después de otro derrumbe, el de un gimnasio del barrio de Villa Urquiza, donde hubo tres muertos.

En el local bailable, situado en Scalabrini Ortiz 1638, se realizaba una fiesta privada y minutos antes del derrumbe había tocado el grupo Ráfaga, cuyos integantes estimaron en 300 personas la cantidad de asistentes, pero la mitad se retiró minutos antes del accidente, por lo que la tragedia pudo haber sido peor.

La caída del entrepiso, que sostenía al sector Vip del boliche, causó la muerte de dos amigas: Ariana Lizarraga, de 20 años y Leticia Provedo, de 21, quienes murieron mientras eran llevadas al Hospital Fernández. En tanto, otras 25 personas sufrieron lesiones de consideración.

El gobierno porteño aseguró en ese momento que el boliche estaba bien habilitado como local bailable y que había sido inspeccionado nueve veces. Sin embargo, vecinos y testigos del accidente destacaron que el lugar no era apropiado para que tocaran grupos de música y que tenía el doble de la capacidad permitida.

La magistrada desestimó un pedido del fiscal Andrés Madrea, quien solicitó que se investigara si hubo pago de coimas para permitir el funcionamiento de Beara en esas condiciones y que se indagara por el delito de cohecho a funcionarios del gobierno de la ciudad.

El fiscal había formulado imputaciones contra Norberto Casano, jefe del Departamento de Esparcimiento; Pablo Seicuscas, director de Habilitaciones Especiales; Carlos Mustapich, por la supuesta habilitación del local; Gustavo Amaru, maestro mayor de obras y el ex director de Habilitaciones y Permisos, Martín Farrel.

Beara estaba habilitado a nombre de "El Viejo Sabio S.A.", en las categorías restaurante, café bar, despacho de bebidas y casa para fiestas privadas. Los primeros informes de las pericias efectuados por bomberos destacaron que el entrepiso que se derrumbó era de "aluminio y durloc, con partes de madera"; tenía una superficie "de unos diez metros de ancho por siete de largo y estaba ubicado a unos 10 metros de altura".

Los integrantes del grupo Ráfaga dijeron que el entrepiso se desplomó minutos después de que dejaron de tocar y que habían salvado su vida de milagro, y afirmaron que había mucha gente en el local y que la mayoría saltaba mientran daban el recital.

El Beara Lounge Club, tal su nombre completo, era presentado en su página web como un living, lleno de cómodos sillones, que se desplomaron junto con el entrepiso, y el gobierno porteño insistió ni bien conocido el hecho que el derrumbe había ocurrido por "el mal uso de las instalaciones".

La expectativa de los abogados de Juan Carlos Yun era que la jueza lo imputara de estrago doloso, tal como ocurrió en el caso de Omar Chabán en la tragedia del boliche Cromagnon

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