3 de noviembre 2007 - 00:00
Riesgosa reparación en la Estación Espacial Internacional
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Durante la caminata espacial de siete horas, los directores de vuelo mantuvieron una mirada expectante en los relojes.
El recorrido de 45 minutos del lugar donde se llevaron a cabo las reparaciones a la esclusa de aire era una preocupación, ya que el extremo de la grúa de extensión, provisto temporalmente por el transbordador, corría el riesgo de dañarse si permanecía demasiado tiempo desconectado y sin calor en el frío del espacio.
El extremo de la grúa, agregado después del accidente del 2003 del transbordador Columbia, contiene cámaras y escáners láser que permiten a la tripulación revisar la protección calórica de la nave antes de regresar a la atmósfera.
El Columbia estalló durante su reingreso a la atmósfera debido a una rotura en su escudo de losas aislantes.
La NASA esperaba que la reparación del panel fuera un trabajo simple de 30 minutos. Pero las descripciones que ofreció Parazynski de cables raídos, piezas rasgadas y ejes rotos frustraron ese deseo.
"Oh, eso se ve mal", dijo la comandante del Discovery, Pamela Melroy, echando un vistazo a la maraña a través de la cámara del casco de Parazynski.
Una vez completada la reparación, la operadora del brazo robótico, Stephanie Wilson, alejó a Parazynski del panel para que el astronauta pudiera supervisar seguramente su despliegue. Lentamente, los paneles restantes fueron extendidos sin problemas.
El Discovery tiene previsto abandonar la estación el lunes, dejando atrás un problema pendiente que las próximas tripulaciones deberán resolver: la contaminación en una juntura rotatoria que controla el movimiento de los paneles solares en el lado opuesto de la estructura de la base orbital.
La NASA esperaba revisar éste problema, pero debió concentrarse en la reparación del panel atascado.




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