3 de julio 2007 - 00:00

Robaron el reloj que perteneció a Belgrano

El reloj es de oro. Se lo había regalado a Belgrano el reyJorge III de Inglaterra y con él pagó el prócer a su médico.
El reloj es de oro. Se lo había regalado a Belgrano el rey Jorge III de Inglaterra y con él pagó el prócer a su médico.
El reloj que perteneció al general Manuel Belgrano fue hurtado del Museo Histórico Nacional -ubicado en el Parque Lezama, en San Telmo- por lo que se alertó a las aduanas del mundo y las autoridades denunciaron el hecho ante Interpol para evitar que la pieza salga del país.

La desaparición del reloj de oro de la sala donde se exhibía fue advertida entre las 13.30 y las 14 del sábado pasado, cuando personal de vigilancia comprobó que habían forzado la vitrina para extraerlo, informaron fuentes de la Secretaría de Cultura de la Nación. El hecho, no obstante, fue divulgado ayer tras la denuncia a la Policía Federal y a Interpol.

El reloj estuvo en poder de Belgrano desde 1815 en Londres -se lo había obsequiado el rey Jorge III de Inglaterra-, es de oro y esmalte, tiene cadena con pasador, dos llaves para reloj y en una de ellas posee el busto de Lafayette grabado en una amatista y sello cincelado. 

Al momento de su deceso como consecuencia de la hidropesía, el 20 de junio de 1820, pocos días después de cumplir 50 años, era toda la fortuna con la que contaba el prócer de la Independencia porque no poseía otros bienes y el Estado aún le debía dinero por sus servicios como militar. Belgrano se desprendió en su lecho de muerte de este reloj para pagar los honorarios a su médico José Redhead.

El objeto fue sustraído de una vitrina ubicada en una sala dedicada al general Manuel Belgrano, donde se hallaba la bandera argentina más antigua, que había sido retirada para su restauración.

«Es muy difícil determinar el valor de este objeto en relación a otros», dijo el director del museo, José Antonio Pérez Gollán. Pero expertos de la Aduana argentina y de Interpol estimaron que podría alcanzar un valor cercano a los 400 mil euros en el «mercado negro» de tráfico de piezas históricas.

El alerta de las Aduanas a nivel mundial apunta a evitar que el reloj sea parte de una operación de tráfico de bienes culturales.

Según informó Pérez Gollán, la sala dedicada al creador de la Bandera tiene medidas de seguridad adecuadas y el museo cuenta con personal de vigilancia, tanto en su exterior como en el interior, con alarmas y con un circuito cerrado de televisión. Pero los investigadores consideran que los ladrones sabían de la «vulnerabilidad» del Museo Histórico Nacional, al punto que la vitrina en donde se exponía el reloj no fue violentada.

El reloj de Belgrano se suma así a una larga lista de objetos de fuerte valor simbólico y económico que fueron robados en diferentes ocasiones, entre ellos: el sable de San Martín, banderas que sirvieron de estandarte en distintos combates contra los españoles y libros de los siglos XVI, XVII y XVIII.

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