Más de una semana después de que se iniciara un incendio en el rompehielos Almirante Irízar (a 200 kilómetros de Puerto Madryn), el mal estado del tiempo disminuyó y pudo comenzar el remolque del buque hacia la base naval de Puerto Belgrano.
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Las naves que trasladan al Irízar son el remolcador Libertador, de la empresa Satecna, y el aviso ARA Suboficial Castillo. El rompehielos llegará a destino dentro de varios días, ya que se está desplazando a una velocidad de 5 nudos, es decir, a 8 kilómetros por hora.
No obstante, el tiempo de viaje puede variar de acuerdo con las condiciones climáticas que se presenten. Cabe recordar que hasta hace poco más de un día eran sumamente desfavorables. De mantenerse el buen tiempo, el fin de semana la embarcación estaría arribando a destino.
Remolcar a este gigante no es tarea fácil. Es por eso que el dispositivo «tren de remolque», empleado para movilizar al rompehielos, requiere del esfuerzo de los buques que, a lo largo de un kilómetro de longitud, deben llevar adelante la tarea.
El remolcador Libertador lidera el convoy, arrastrando una serie de cables de acero de 350 metros que lo conectan con el aviso Suboficial Castillo. «Este último buque posee un guinche de remolque con un regulador automático de tensión desde donde sale una combinación de cables de acero y cabos (sogas) de perlón (nailon de alta resistencia) de una longitud de 450 metros», se informó en un comunicado de la Armada.
A bordo del rompehielos permanecen todavía su comandante y treinta hombres de diferentes dotaciones de las unidades navales que se encuentran operando en la zona, Además, personal de la Agrupación Buzos Tácticos y del Servicio de Salvamento de la Armada, que suman sus capacidades de rescate y auxilio de personal. En tanto, apoyando la operación se encuentran las corbetas Robinson y Granville y el aviso Teniente Olivieri.
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