San Luis: tras una semana de toma, policías abandonan Jefatura provincial

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Efectivos de la Policía de San Luis que fueron separados de esa fuerza abandonaron el edificio de la Jefatura Central que estaban ocupando desde hace una semana, y se apostaron en la plazoleta ubicada frente a ese lugar a la espera de una respuesta del gobierno provincial a sus demandas salariales y laborales.

Los efectivos se retiraron pacíficamente y por propia voluntad antes de que llegaran las autoridades gubernamentales, policiales y el secretario del Juzgado de Instrucción en lo Penal y Correccional 2, Ariel Parrillis, quien recorrió el edificio junto a representantes de los policías autoacuartelados y miembros de la plana mayor de la fuerza.

El grupo especial antidisturbios COAR (Comando de Alto Riesgo), custodia el ingreso al predio policial y por prevención cortó el tránsito en las calles Riobamba y Ciudad del Rosario, que pasan frente al edificio que estaba tomado.

Los 51 efectivos, que hace una semana se autoacuartelaron y que venían en conflicto desde hace 15 días, habían elevado al gobierno provincial un petitorio en el que reclamaban entre otras cosas, un incremento salarial diferenciado del otorgado ya a toda la administración pública provincial del 25%.

Tras dar cumplimiento a la orden del Juzgado 2 de desalojar el edificio, los rebeldes se trasladaron a la carpa que tienen montada en la Plazoleta de la Paz, ubicada frente al edificio de la Jefatura Central, a la espera del diálogo con las autoridades provinciales, quienes les habían reclamado desistir de la medida de fuerza para comenzar a conversar sobre la situación policial.

El jefe de la Policía puntana, comisario general Oscar Papaño, en diálogo con Télam, dijo que "se ha recuperado el edificio de la policía y estamos prestos a brindar la mejor protección a la población y la prevención de delitos".

"El edificio está en condiciones de funcionar con normalidad. Hay que hacer algunas reparaciones, que no impiden el normal funcionamiento", dijo y reflexionó que "han sido días muy tristes que quedarán solo en el recuerdo".

Asimismo, comentó que quienes ocupaban el edificio de la Jefatura "en su mayoría eran policías, pero también había algunos civiles", y resaltó "el trabajo que hizo el secretario Ariel Parrillis", para llegar a normalizar esta situación.

Por su parte, Parrillis sostuvo que "he constatado lo que hay ahora y el estado en que se encuentran actualmente el edificio y el mobiliario y elementos existentes, y para poder determinar faltantes se tendrá que hacer un balance con lo que se tenía antes de la ocupación".

El funcionario judicial añadió que "se ha labrado un acta donde consta también el retiro voluntario de los ocupantes del lugar y el desalojo pacífico, y el juez tendrá que determinar la posible comisión de un delito y cuál es el mismo para la causa que seguirá instrumentándose en el Juzgado".

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