Día a día, miles de afiliados de PAMI son víctimas de engaños que se presentan en nombre del organismo. Por eso, la obra social volvió a advertir a sus afiliados sobre las estafas que buscan obtener información personal, contraseñas o dinero.
Después de una ola de ataques, el organismo volvió a difundir las medidas de seguridad que tienen que tener en cuenta los asociados a la obra social.
Si el afiliado ya cayó en una estafa, PAMI establece los pasos a seguir para minimizar las consecuencias.
Día a día, miles de afiliados de PAMI son víctimas de engaños que se presentan en nombre del organismo. Por eso, la obra social volvió a advertir a sus afiliados sobre las estafas que buscan obtener información personal, contraseñas o dinero.
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La recomendación oficial es usar únicamente los canales habilitados y desconfiar de cualquier contacto que solicite códigos de seguridad, claves o datos bancarios.
El riesgo puede aparecer a través de una llamada, un mensaje, un correo electrónico, una cuenta falsa en redes sociales o un enlace que imita la página oficial. PAMI aclara que no tiene intermediarios en redes sociales y que nadie puede cobrar por prestaciones o gestiones.
La situación también alcanza a Mi PAMI. La plataforma oficial permite consultar recetas, credencial, turnos, cartilla médica y hacer trámites, pero el organismo remarca que nunca va a pedir claves, información bancaria ni un pago para instalar la aplicación o resolver problemas.
Una de las primeras medidas es comprobar quién está detrás del contacto. Las cuentas oficiales de PAMI en redes sociales tienen que mostrar la tilde de verificación. El organismo recomienda no responder a perfiles que se presenten como representantes o gestores y que pidan información para completar una prestación o resolver un supuesto problema.
Tampoco hay que entrar a enlaces recibidos por WhatsApp, correo electrónico o redes sociales si no provienen de una cuenta oficial. Para acceder a Mi PAMI, la opción segura es hacerlo desde la aplicación oficial o desde su sitio web. La aplicación es gratuita y nunca solicita dinero.
Otro punto importante son las contraseñas y los códigos de validación. Si alguien se comunica para pedir un código recibido por SMS, la contraseña de Mi PAMI, datos de una tarjeta o información bancaria, no se debe entregar. PAMI no solicita contraseñas, códigos de validación ni información personal por teléfono.
Las estafas telefónicas pueden usar información real de la persona para generar confianza. El Gobierno identifica esta modalidad como vishing: el delincuente se presenta como integrante de una organización y busca que la víctima entregue datos personales o financieros.
La recomendación oficial ante una llamada sospechosa es cortar la comunicación y contactar directamente a la institución mediante sus canales oficiales. Tampoco conviene confirmar información personal durante una llamada, aunque quien se comunique conozca datos del afiliado.
Si ya se entregaron datos, códigos o información bancaria, lo primero es dejar de comunicarse con el supuesto representante de PAMI y conservar todos los elementos relacionados con el contacto.
No hay que borrar conversaciones, correos, comprobantes, números telefónicos, perfiles ni capturas de pantalla, porque pueden servir como evidencia al momento de hacer la denuncia.
El afiliado puede comunicarse con PAMI Escucha y Responde al 138, una línea gratuita que funciona en todo el país durante las 24 horas, los 365 días del año. También puede asistir a las agencias y UGL de PAMI o a los canales oficiales del organismo para informar lo ocurrido.
Si hubo una transferencia, un débito o un movimiento bancario no autorizado, también es importante comunicarse cuanto antes con el banco o la entidad financiera correspondiente para informar la operación y solicitar las medidas de seguridad que correspondan.
Si fueron comprometidas contraseñas que se usan al mismo tiempo en otros servicios, hay que cambiarlas desde las plataformas oficiales.