Sostienen que la relación entre lo natural y lo social produjo la llegada del coronavirus

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Especialistas señalan a los bosques como fronteras para detener los agentes patógenos que viven en los animales silvestres y que su destrucción hace posible el "salto" de los virus a los hombres generando nuevas y mortales enfermedades.

La aparición del coronavirus ha dejado al descubierto la fuerte interdependencia del "metabolismo sociedad-naturaleza como un proceso determinante de las formas de vivir, enfermar y morir", destacó el epidemiólogo Gonzalo Basile, coordinador de Salud Internacional del Consejo Latinoamericano de Ciencias Sociales (Clacso).

En sus análisis, Basile y otros especialistas remarcaron cómo la acción del hombre y el sistema sobre la naturaleza influyen para que un patógeno desconocido pueda aparecer y transformarse en una pandemia.

"Los cambios en las dinámicas poblacionales con la creciente urbanización malsana y ecológicamente insustentable, la pérdida del equilibrio natural de los ecosistemas, el tráfico y caza de especies silvestres exóticas y la brutal y acelerada depredación de la sociedad sobre la naturaleza son la mayor amenaza actual a la salud colectiva", señaló Basile a la Agrencia Telam.

En el mismo sentido, el ecólogo de enfermedades y titular de la organización global EcoHealth Alliance, Peter Daszak, que junto a otros especialistas advirtió en 2018 a la Organización Mundial de la Salud (OMS) sobre el peligro de una epidemia grave causada por un patógeno desconocido de origen animal con alta tasa de mortalidad, destacó -en una entrevista a la BBC- que "las causas subyacentes de las enfermedades emergentes están determinadas por lo que hacemos en el medio ambiente".

De hecho, desde hace años los especialistas no dejan de señalar a los bosques como fronteras naturales y orgánicas de la detención de los agentes patógenos que viven en los animales silvestres y la manera en que su cercenamiento ante el avance urbanístico y la extensión de las líneas de explotación agrícola y ganadera, genera la desaparición de esta defensa natural y hace posible el "salto" de los virus -que los animales salvajes alojan orgánicamente- a los hombres, donde generan nuevas y mortales enfermedades.

"Estos animales que se ven obligados a interactuar con el hombre por la reducción de su espacio vital, portan virus, bacterias y parásitos en equilibrio evolutivo en sus hospederos (portadores) pero que al reproducirse en un organismo nuevo pueden generar altas tasas de morbi-mortalidad", dijo Oscar Daniel Salomón, director del Instituto Nacional de Medicina Tropical, de Puerto Iguazú, Misiones.

"La densidad urbana, la cantidad y velocidad en que se trasladan hoy personas y bienes, la estructura del mercado y capital, son claves para entender la magnitud actual de fenómenos nuevos como el Covid o el Zika, y prometen nuevos patógenos de impacto desconocido, que se transformarán en pandemias", agregó.

"La conexión entre lo natural, lo biológico y lo social no es un vínculo externo, es la propia sociedad y sus patrones de organización de la vida los que determinan estos procesos destructivos y malsanos como el Covid-19", aclaró Basile.

"La probabilidad de que alguien muera de una enfermedad no sólo depende de la enfermedad en sí, sino también de los procesos protectores de que se dispone, de la atención y tratamiento que recibe y de la capacidad del paciente para recuperarse de ella, pero especialmente de las estrategias de las sociedades y el Estado", concluyó Basile.

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