9 de agosto 2007 - 00:00

Temores por el partido ante Newell's

Las autoridades de River anunciaron anoche medidas especiales de seguridad para el encuentro del próximo domingo ante Newell's, por la segunda fecha del torneo Apertura, previsto inicialmente para las 16.10 y adelantado para las 14.10 para que se pueda jugar con luz natural, previendo que puede haber represalias entre las barras en pugna.

Entre esas medidas dispuestas figuran un «cacheo intensivo» en todas las bocas de acceso al estadio, no permitir el acceso a la cancha desde las restantes instalaciones del club y tampoco de plateas a tribunas o viceversa. Además, se reforzará el plantel de seguridad con 300 efectivos más, lo que elevará la cantidad total de 750 a 1.050.

Este procedimiento no estará destinado solamente al contralor de los hinchas de River, sino también a los de Newell's, ya que justamente el episodio que generó el procesamiento de varios miembros de los «Borrachos del Tablón» tuvo lugar cuando tres años atrás barras bravas «millonarios» asesinaron a dos hinchas del equipo rosarino en un peaje de San Nicolás.

En la oportunidad, tanto el presidente de River, José María Aguilar, como el secretario, Héctor Cavallero, expresaron que este suceso «no tiene que ver con el club sino con una circunstancia policial ajena a la institución», «lamentando los episodios ocurridos».

Como medida complementaria «alambrarán» aun más a los sectores que ocupan los hinchas en el Monumental, como consecuencia de que en la semana (el domingo pasado River tenía que jugar con Gimnasia y Esgrima, en Jujuy, pero el encuentro se postergó anticipadamente por la gira que realizó el equipo por Corea del Sur) hubo advertencias vía Internet, que llegaron a varios dirigentes, respecto de que en el partido ante Newell's podrían producirse «graves enfrentamientos». No se sabe si los sucesos de ayer tenían relación con esta especie. Las circunstancias parecen haberles dado anticipadamente la razón a esas prevenciones.

Ayer se manejaba también la posibilidad de otras alternativas más drásticas, que pasaban desde suspender el partido del domingo hasta recurrir a la intervención del Estado en el tema. Por el momento la que está accionando es la Justicia.

«Claro que si Acro estuviera detenido como lo pidió el fiscal (de Saavedra, José María Campagnoli) en su momento y la Justicia lo desestimó, hoy no se estaría debatiendo entre la vida y la muerte», le apuntó una fuente del club de Núñez.

Dejá tu comentario

Te puede interesar