10 de agosto 2005 - 00:00

Tras 14 días, fue exitoso el regreso del Discovery

La tripulación del Discovery ayer, al compartir con la prensa su alivio y satisfacción apenas culminado el aterrizaje del transbordador en la base Edwards, California.
La tripulación del Discovery ayer, al compartir con la prensa su alivio y satisfacción apenas culminado el aterrizaje del transbordador en la base Edwards, California.
Base Edwards, EE.UU. (ANSA, AFP, Reuters, EFE, LF) - El transbordador espacial Discovery aterrizó ayer en la Base Edwards de la fuerza aérea en California, tras una misión de 14 días plagada de inconvenientes técnicos, que marcó la reanudación de los vuelos tripulados estadounidenses.

«¡Volvimos! Fue un buen trabajo», exclamó por radio la comandante Eileen Collins al posarse en la extensa pista 22 de la base. «Tuvimos una misión fantástica», dijo Collins tras volver a la Tierra. «Estamos muy contentos de haber sido capaces de volver y de poder decir que fue un éxito», agregó.

Edwards, base de alternativa del programa espacial estadounidense, fue elegida como punto de descenso debido a las malas condiciones meteorológicas en el Centro Espacial Kennedy, en Florida, que el lunes habían obligado a aplazar el regreso a Tierra.

El presidente estadounidense, George W. Bush, celebró el exitoso retorno de la nave y consideró el viaje como un importante paso hacia eventuales misiones a la Luna y a Marte. En ese sentido, la NASA postergó la misión que debía lanzar hoy al planeta rojo por problemas con un cohete de propulsión.

«Fue un gran logro. Era importante para la NASA recuperar la confianza del pueblo estadounidense y comenzar la transición hacia la nueva misión que le establecimos», dijo a los periodistas el presidente en su rancho de Texas. El regreso a salvo de la nave había quedado en duda al constatarse que el despegue le había generado daños a su cubierta térmica.

• Etapa crítica

Poco más de una hora antes del aterrizaje, la comandante Collins y su copiloto, James Kelly, habían encendido los motores de maniobra cuando el Discovery se encontraba a más de 200 km de altura y volaba a cerca de 29.000 km/h, iniciando la peligrosa fase de reingreso en la atmósfera.

Fue en esa etapa de la misión en que
el transbordador Columbia -que presentaba similares problemas de aislación térmica- estalló en febrero de 2003 y ocasionó la muerte de sus siete tripulantes y el congelamiento de los vuelos espaciales tripulados de Estados Unidos por dos años y medio. El ingreso en las capas superiores de la atmósfera -la prueba de fuego del regreso- se produjo a las 11.40, hora local, cuando el Discovery sobrevolaba las Islas Cook, en el Pacífico Oriental, a unos 130 km de altura, rumbo a California, al otro lado del océano.

Luego, transformada en un gigantesco planeador, ya que carece de motores para funcionar en la atmósfera, la nave cruzó el Pacífico, perdiendo altura y velocidad mientras zigzageaba, hasta entrar en el continente al norte de Los Angeles y dar un giro de casi 180 grados para aterrizar en Edwards 32 minutos después.

El Discovery pasó ocho días acoplado a la
Estación Espacial Internacional (ISS). Los tripulantes hicieron tres salidas al espacio para reparar equipos del laboratorio orbital y solucionar daños en la capa aislante del transbordador.

La nave llevó 12 toneladas de equipos y provisiones a la ISS, donde se encuentran dos astronautas -un ruso y un estadounidense- desde abril, en una misión que debe prolongarse seis meses.

Pese a los inconvenientes del Discovery, la NASA mantiene el optimismo acerca de la posibilidad de lanzar el 22 de setiembre el transbordador
Atlantis. La flota de taxis espaciales quedó reducida a solamente tres naves -Discovery, Atlantis y Endeavour- tras la destrucción de Challeger durante el despegue en enero de 1986 y la del Columbia durante el reingreso en febrero 2003.

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