Los microplásticos son piezas muy chiquitas de plásticos - menores a 5 milímetros - que afectan al medioambiente y a la salud humana. Una nueva investigación, que resta pasar por revisión de pares, alertó que estos desechos podrían haberse extendido tanto, que ya podrían estar alojados en el cerebro de las personas.
Un estudio alerta por la presencia de microplásticos en el cerebro
La utilización de plásticos de un solo uso es uno de los grandes problemas medioambientales de la actualidad. Ahora, científicos investigan el impacto de estos desechos en el cuerpo.
-
La provincia de Buenos Aires autorizó la implementación del Plan Nacional de Alfabetización para 2025
-
Crean un programa para prevenir y abordar la violencia de género en Infraestructura bonaerense
Los microplásticos son uno de los mayores desafíos que afronta el ambientalismo.
La investigación fue realizada por científicos de los Institutos Nacionales de Salud de los Estados Unidos. En ella, los expertos descubrieron una acumulación de microplásticos en los órganos estudiados que pertenecían a personas que habían muerto y a las que se les práctico una autopsia.
¿Microplásticos en el cerebro?
Los microplásticos son desechos que provienen de una variedad de fuentes: cosméticos, ropas sintéticas, neumáticos y la degradación de bolsas de basura. Así, este residuo suele infiltrarse en las napas subterráneas y comienza a ser un problema para el medioambiente y la salud de los humanos.
El estudio llevado a cabo reveló presencia de microplásticos en los hígados, los riñones y los cerebros estudiados. Sin embargo, la investigación exhibió un dato alarmante: del total de 91 muestras realizadas, los cerebros contenían en promedio entre 10 y 20 veces más presencia de este desecho que el resto de los órganos.
El autor principal del trabajo, Matthew Campen - toxicólogo y profesor de Ciencias Farmacéuticas de la Universidad de Nueva México, aseguró que se hicieron un total de 24 muestras específicas de cebreros, las que contenían de media un 0,5% de plástico en peso. "Es bastante alarmante", aseguró el investigador.
Según detallaron, en total los cerebros contenían 4.800 microgramos por gramo de tejido. Esto es un aumento notable en comparación con los niveles de 2016, que eran un 50% inferiores.
"Hay mucho más plástico en nuestros cerebros de lo que jamás habría imaginado o con lo que me habría sentido cómodo" agregó Campen. Por último, el toxicólogo afirmó que el cerebro es "uno de los tejidos más contaminados por plástico de los que se han tomado muestras hasta la fecha".
Cómo nos exponemos a los microplásticos
Los expertos confirmaron que la dieta de las personas es una de las principales vías de exposición a los micro y nanoplásticos. Esto es por la facilidad de este desecho de contaminar el agua e introducirse en la cadena alimenticia mediante la fauna marina.
Las Naciones Unidas ya reconocieron que, debido a su omnipresencia, los microplásticos se convirtieron en una cuestión "cada vez más preocupante para el ambiente y la salud humana". Diversos estudios del organismo internacional dieron pruebas que indican que los seres humanos inhalan e ingieren constantemente microplásticos. Los mariscos contaminados - incluidos pescados y mariscos - son de los principales alimentos que presentan estos desechos.
El agua también surgió como un factor de preocupación. Es que distintos estudios encontraron estos plásticos en el agua del grifo o canilla, el agua embotellada e incluso en bebidas de consumo habitual, como la cerveza y también en la sal.
Pero, además, los microplásticos también se transmiten por el aire. Estos provienen del desgaste de neumáticos en autopistas y calles, así como también de partículas en el océano que son arrastradas hasta las ciudades. Un informe, llevado a cabo en 2023 por la Comisión de Plásticos y Salud Humana de Minderoo, concluyó que los plásticos afectan la salud humana en todas las etapas de su ciclo de vida.
Distintos organismos compartieron consejos para minimizar la exposición a microplásticos. Entre ellas, se recomienda: evitar calentar alimentos en envoltorios plásticos; utilizar bolsas de tela en lugar de plásticas y usar recipientes de vidrio o metal para almacenar comida.






Dejá tu comentario