9 de agosto 2009 - 16:30

Una multitud festeja el Día del Niño en el zoológico porteño

Los chicos visitan el sector de las cebras
Los chicos visitan el sector de las cebras
En el Día del Niño el zoológico porteño se convierte, año a año, en el lugar de mayor concurrencia y emociones para miles de chicos que con sus familias concurren al tradicional paseo de 18 hectáreas en pleno barrio de Palermo.

El león, monarca indiscutido en la selva, comparte aquí su reinado en la preferencia de los niños con las jirafas y los elefantes, que en realidad son tres ejemplares hembras.

Las jirafas son Jackie, de 8 años y nacida en el Zoo y Badi, un vigoroso joven de 4 años adquirido hace poco en Chile con el propósito de convertirlo en pareja de la dueña de casa aunque, para ver las crías habrá que esperar bastante aún.

"Mirá, ahí está Melman", dicen muchos chicos al verlas mientras señalan en forma indistinta a uno u otro ejemplar, en obvia alusión a la "jirafa hipocondríaca" de Madagascar, el espléndido film infantil protagonizado por animales, comentó un guía durante una recorrida por el más que concurrido zoológico.

Este tipo de películas "no hace que vengan más chicos, pero se nota en cómo los nombran", ya que cada animal pasa a ser llamado como el personaje en cuestión.

En el sector de los leones, Quique, 22 años, y su pareja Wanka de 20 años, dormían plácidamente en el mediodía nublado de Buenos Aires, indiferentes a la inquietud de los chicos que por tandas se agolpaban ante las rejas para observarlos.

En el zoo desde hace cuatro meses hay una pareja de leones blancos, de cuatro años. Son "una rara variación de león africano, con pelaje mucho más claro" y se espera que pronto tengan cría.

Estrellas por derecho propio, las tres elefantas, la asiática Mara rescatada del circo Rodas, de 40 años y Cuki y Pupi, de 20 años llegadas de África conviven mansamente en un espacio libre de machos.

Ellas están condenadas a la soltería y a no tener descendencia porque antes del cortejo, el macho "para demostrar su valor, rompe todo y arrasa con lo que encuentra a su paso", explicó Matías.

"No hay manera de contener a un elefante macho en un espacio reducido" como el que disponen en el zoológico, por lo que sólo se los ve en otros "tipo reserva", señaló.

El decano del Zoo es Pancho, un chimpancé abuelo con mas de 50 años de edad y unos 30 de permanencia en el lugar, permanece solitario, apartado del resto porque "sino los jóvenes lo atacarían. En un hábitat natural no estaría vivo", apuntó Matías.

El zoo es un paseo que los chicos disfrutan más allá de sus clases sociales y por eso, los fines de semana muchas familias humildes van de picnic y se quedan hasta que el personal del paseo los invita a retirarse.

De todos modos, lo notable, es el conocimiento de la ficha técnica que los chicos tienen de cada uno de los grandes habitantes del zoo, cercanos en definitiva por la cantidad de documentales y ficción que fascina a los niños de todas las edades.

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