Vacuna antigripal: quiénes deben aplicársela y por qué es fundamental para la prevención de cuadros graves

Su aplicación de recomienda para el cuidado sanitario y evitar la circulación de virus como la influenza. Es clave que niños pequeños y adultos mayores se la apliquen.

La vacuna antigripal es clave para la salud.

La vacuna antigripal es clave para la salud.

Con la llegada del otoño y el incremento en la circulación de virus respiratorios, la influenza vuelve a ocupar un lugar central en la agenda sanitaria. Se trata de una infección viral que puede provocar síntomas leves como fiebre y tos, pero también derivar en complicaciones severas, especialmente en personas con mayor riesgo.

De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS), cada año la gripe provoca entre 3 y 5 millones de casos graves y hasta 650.000 muertes por enfermedades respiratorias en todo el mundo. En ese contexto, la vacunación anual y la vigilancia epidemiológica se consolidan como herramientas clave para reducir el impacto de la enfermedad.

El infectólogo Pablo Bonvehí, jefe de Infectología del Departamento de Medicina Interna del CEMIC y miembro del Departamento Científico de la Fundación Vacunar, subrayó: “Es importante recordar que la medida más importante para prevenir esta enfermedad es la vacunación anual en particular dirigida a los grupos de mayor riesgo de complicaciones. Este año, además, se ha detectado un subclado denominado K del virus de influenza A, subtipo H3N2, que se ha asociado a una mayor tasa de internaciones”.

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Las vacunas son clave para prevenir cuadros graves de influenza.

Las vacunas son clave para prevenir cuadros graves de influenza.

Qué es la influenza

La influenza, conocida comúnmente como gripe, es una enfermedad respiratoria viral que suele manifestarse con fiebre alta, tos seca, dolor de garganta, dolor de cabeza, dolores musculares y decaimiento general.

En los adultos mayores, la fiebre puede no aparecer, aunque el cuadro puede complicarse con neumonía bacteriana o con la descompensación de enfermedades preexistentes.

El virus se transmite principalmente a través de gotitas respiratorias que se liberan al toser, estornudar o hablar. También puede contagiarse por contacto con superficies contaminadas.

Según la OMS, existen cuatro tipos de virus de influenza, pero los tipos A y B son los responsables de las epidemias estacionales. El tipo A se divide en subtipos como H1N1 y H3N2, asociados a brotes y pandemias cuando presentan mutaciones importantes.

El período de incubación suele ser de 1 a 4 días y los síntomas pueden durar aproximadamente una semana, aunque la tos puede prolongarse por más tiempo.

Quiénes deben vacunarse

Las autoridades sanitarias recomiendan la vacunación anual especialmente para los grupos que tienen mayor riesgo de desarrollar complicaciones.

Entre ellos se encuentran:

  • Niños de 6 a 24 meses

  • Adultos mayores de 65 años

  • Personas embarazadas

  • Personas con enfermedades crónicas

  • Personas con obesidad mórbida

  • Personas con inmunosupresión

  • Personal de salud

  • Convivientes de personas vulnerables

En el caso de los niños entre 6 meses y 8 años que nunca recibieron la vacuna, deben aplicarse dos dosis separadas por al menos cuatro semanas.

La situación actual de la gripe en Argentina

Según el Boletín Epidemiológico Nacional N°797, publicado el 2 de marzo de 2026, la actividad de influenza presenta una tendencia ascendente en las Américas, con predominio del virus A(H3N2).

En las primeras seis semanas de 2026, Argentina registró 45.485 casos de Enfermedad Tipo Influenza (ETI), definida como una infección respiratoria aguda con fiebre mayor o igual a 38°C, tos e inicio reciente de síntomas sin otra causa identificada.

Los datos de vigilancia centinela indicaron un leve aumento de casos, con predominio de influenza tipo B, aunque también se detectaron casos de influenza A desde finales de 2025.

El análisis genético identificó 76 casos del subclado K del virus A(H3N2) en 19 jurisdicciones del país. De las 112 muestras secuenciadas, el 68% correspondió a este subclado, con mayor presencia en menores de 10 años y personas mayores de 60.

Además, el informe señaló que el 73,2% de los casos analizados no estaba vacunado, lo que refuerza la importancia de la inmunización. Las hospitalizaciones se concentraron principalmente en adultos mayores y en personas de 45 a 64 años, seguidas por el grupo de 5 a 9 años. En lo que va de 2026, se notificó un fallecimiento asociado a influenza.

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Es importante la vacunación en niños de hasta 24 meses y adultos mayores.

Es importante la vacunación en niños de hasta 24 meses y adultos mayores.

Por qué es importante la vacuna antigripal

La vacuna antigripal es la principal herramienta para prevenir las formas graves de la enfermedad. Según la OMS, reduce el riesgo de complicaciones, hospitalizaciones y muertes asociadas al virus.

La inmunidad disminuye con el tiempo, por lo que se recomienda vacunarse todos los años, preferentemente antes del invierno, cuando la circulación viral suele aumentar.

La vacuna puede aplicarse junto con otras del calendario nacional. De acuerdo con Bonvehí, la campaña de este año contempla la presencia del subclado K del virus A(H3N2): “Es posible que la vacuna antigripal esté disponible a finales del mes de febrero o comienzos del mes de marzo. La vacunación se extenderá durante todo el otoño y comienzos del invierno”.

“En aquellas personas no vacunadas, particularmente en aquellas con alto riesgo de complicaciones, que no se vacunaron en esta etapa, pueden vacunarse en cualquier momento mientras la vacuna esté disponible”, agregó.

Qué vacunas están disponibles

En Argentina, la mayoría de las vacunas antigripales disponibles protegen contra tres tipos de virus de la gripe. Algunas formulaciones están diseñadas especialmente para personas mayores, ya sea mediante dosis más altas o mediante el uso de adyuvantes, sustancias que refuerzan la respuesta inmunológica.

También existen vacunas elaboradas con distintas tecnologías, como cultivos celulares o proteínas recombinantes, aunque todas ofrecen un nivel de protección similar.

En algunos casos se utilizan vacunas tetravalentes, que protegen contra cuatro tipos de virus, aunque la eficacia general es comparable con las formulaciones de tres componentes.

Otras medidas de prevención

Además de la vacunación, las autoridades sanitarias recomiendan adoptar medidas preventivas para reducir la transmisión del virus: lavarse las manos con frecuencia, ventilar los ambientes,toser o estornudar en el pliegue del codo, y limpiar superficies de uso frecuente.

La vigilancia epidemiológica y la actualización anual de la vacuna permiten adaptarse a las mutaciones del virus y reducir el impacto de la influenza en la población.

En ese marco, centros de vacunación como Fundación Vacunar ofrecen distintas presentaciones de vacuna antigripal, incluyendo dosis estándar, dosis altas, formulaciones adyuvantadas y vacunas producidas en líneas celulares. El servicio está disponible tanto para pacientes particulares como para personas con cobertura médica y, en algunos casos, también mediante vacunación domiciliaria.

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