Más de cinco millones de hinchas que coparon las calles de Buenos Aires fueron saludados ayer por los jugadores de la Selección argentina que conquistó Qatar 2022, después de que a los futbolistas se les hiciera imposible avanzar por tierra hacia la zona del centro porteño donde los esperaba una enorme demostración de agradecimiento. Hinchas llegados a la Ciudad desde todos los puntos cardinales coparon autopistas, avenidas y calles para ver pasar a los jugadores, que a causa del gentío demoraron más de cuatro en recorrer el trayecto desde el predio de Ezeiza hasta la entrada a territorio porteño, con el micro que los transportaba avanzando a paso de hombre y los futbolistas cantando, saltando o bailando al ritmo que imponía la multitud.
Inolvidable: la Selección festejó ante una multitud
Casi 5 millones de personas salieron a las calles a agradecerle a la 'Scaloneta' por la Copa del Mundo. Caravana terminó antes de lo previsto por el gentío.
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Cuando se hizo evidente que el paso no iba a ser posible -sumado a un incidente en el que un hincha saltó dentro del micro desde un puente en la Autopista Riccheri y otro cayó al piso tras golpear contra la parte trasera del vehículo-, los jugadores tuvieron que bajar de los micros para abordar helicópteros en la Escuela de Cadetes de la Policía Federal en el barrio porteño de Villa Lugano. Las aeronaves pasaron por sobre los puntos de la ciudad en los que se concentró la mayor cantidad de hinchas (el Obelisco, la avenida 9 de julio desde Corrientes hasta Constitución y la Plaza de Mayo).
Los hinchas, muchos en éxtasis, saludaban hacia el cielo, cantaban y saltaban emocionados con la esperanza de ser vistos o escuchados desde las alturas por Lionel Messi y el resto de los jugadores. Los seguidores del capitán argentino y de sus compañeros configuraron una gigantesca marea albiceleste y salieron a las calles para saludar a la selección argentina campeona del mundo, en una imponente demostración de agradecimiento que será recodada por décadas en el país.
La Policía de la Ciudad de Buenos Aires informó a Télam que eran al menos cuatro millones las personas que se movilizaron este martes en distintos puntos como el Obelisco porteño, la avenida 9 de Julio, la autopista 25 de Mayo y Riccheri, la Plaza de Mayo y la zona de Ezeiza, desde salieron los jugadores en esta caravana pos mundialista, pero el ministro de Seguridad, Aníbal Fernández, subió esa cifra hasta cinco millones.
Los hinchas con camisetas de la selección nacional y banderas celestes y blancas se concentraron desde la mañana en el Obelisco y en las puertas del predio de la AFA, en Ezeiza, para acompañar la caravana de festejos que el equipo Campeón del Mundo realizaría por gran parte de la ciudad de Buenos Aires. El itinerario previsto debió interrumpirse y el primero en anunciar que el micro no llegaría hasta el Obelisco fue el presidente de la AFA, Claudio Tapia. “No nos dejan llegar a saludar va toda la gente que estaba en el Obelisco, los mismo organismos de seguridad que nos escoltaban no nos permiten avanzar. Mil disculpas en nombre de todos los jugadores campeones. Una pena”, tuiteó.
Fue entonces que la Selección, dividida en tres helicópteros, hizo vuelos por sobre distintos puntos de la Ciudad y se acercó a la zona del Obelisco y otras zonas céntricas, donde estaba agolpada la mayoría del público, antes de enfilar de regreso hacia el predio de la AFA. La delegación argentina llegó al país a las 2.24 en un vuelo de Aerolíneas Argentinas y fue recibida por una multitud que acompañó el paso del micro que la trasladó desde el aeropuerto hasta el predio de la AFA.
El micro descapotable que transportó inicialmente al plantel de la Selección recorrió 12 kilómetros entre el predio de la AFA, de donde partió poco antes del mediodía, y la autopista Riccheri y General Paz, en tres horas y media, a paso de hombre, en medo de una infinidad de personas que saludaban su paso. Con las calles colmadas desde temprano, el micro salió pasadas las 11.30 desde Ezeiza y a cada paso lo esperaban miles y miles de personas, mientras los jugadores nunca dejaron de cantar y celebrar.
También sorprendió la proactividad del entrenador, Lionel Scaloni, uno de los más mesurados en toda la campaña mundialista, quien decidió entregarse por completo al calor popular: en varias canciones, el DT hizo punta a la hora de comenzar a entonarlas, en el clima de fiesta que reinaba en la parte delantera del micro descapotable. Algunos hinchas habían llegado incluso a las 2 de la mañana y cortaron parcialmente la autopista Riccheri, por donde, a lo largo de la jornada, también pasaron micros con hinchas que tocaban bocina, mientras las personas los saludaban con cantos, cumbia, espuma y aplausos.
“Dale campeón, dale campeón”, gritó la multitud poco antes de las 15.30 cuando el micro con los jugadores de la Selección pasó por Riccheri y General Paz, en La Matanza, después de ocho horas de espera, en las que la gente soportó un calor abrasador que calmó con agua, sombrillas y camisetas albicelestes en la cabeza. En tanto, en el centro porteño, escuadrillas de aviones de la Fuerza Aérea volaron al mediodía sobre la multitud. Se trató de aviones Pampa IA 63 y Skyhawk A4, provenientes de las bases de Villa Reynolds, San Luis, y Tandil, Buenos Aires. Es que el traslado en micro hizo imposible llegar al centro porteño y el saludo tuvo que ser por aire.
Luego del sobrevuelo por el centro porteño, el plantel aterrizó antes de las 16.30 nuevamente en el predio de la AFA, tras lo cual los jugadores decidieron cancelar la cena prevista anoche. “El plantel de Argentina ya abandonó el predio de Ezeiza ¡Gracias todos! Un sueño hecho realidad”, publicó la cuenta oficial del seleccionado. Y agregó: “Esto es de todos y todas las argentinas ¡Nos hicieron muy felices con su apoyo y cariño!”.
De esta manera, los campeones del mundo ya quedaron desafectados luego del Mundial de Qatar y de haber celebrado con el pueblo en las calles.





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