19 de agosto 2003 - 00:00

Interpol no encuentra a Firmenich

La hipótesis más seria que maneja la policía española e Interpol, es que Mario Eduardo Firmenich -otrora jefe máximo de los montoneros-huyó de España apenas supo que el juez federal Claudio Bonadío pidió su detención. El magistrado lo acusa de «facilitar» el secuestro, desaparición y muerte de una veintena de militantes de esa organización durante la incursión guerrillera denominada «contraofensiva II».

Ayer los abogados del ex jefe montonero, adelantaron que su defendido continuará prófugo de la Justicia argentina, hasta tanto la Cámara Federal se expida sobre un pedido de eximición de prisión que ya fue rechazado por el juez Bonadío.

Según estimaron, Firmenich permanecerá en esa condición durante 15 o 30 días.

«Técnicamente, Firmenich no está prófugo, está haciendo uso de su derecho constitucional de proteger su libertad física. Hasta ahora y hasta que defina la Cámara está eximido de prisión»
, dijo ayer su abogado Gustavo Maragrini Drago.

La difusión que tuvo el pedido de captura contra Firmenich y la detención de sus ex compañeros Fernando Vaca Narvaja y Roberto Cirilo Perdía, el jueves pasado, habran servido como «llamado de alerta» para el líder guerrillero.

Firmenich
vivía con su esposa y tres de sus hijos en la localidad catalana de Vilanova i la Geltrú, un municipio costero de 5 mil habitantes, a 40 kilómetros de Barcelona.

•Hipótesis

Hacia ese sitio se habría dirigido la policía cuando tuvo la notificación de la búsqueda de Firmenich, pero al llegar constataron que había abandonado el lugar «hace tiempo».

En algún momento se sugirió que el ex jefe montonero podría estar oculto en algún lugar de Cataluña, pero según los investigadores la «hipótesis más plausible es que esté en otro país en estos momentos».

Precisamente, las fuerzas de seguridad locales aumentaron ayer aquí los controles en pasos fronterizos y aeropuertos previendo la posibilidad de que
Firmenich decidiera, imprevistamente, regresar a la Argentina haciendo gala de su astucia.

No es la primera vez que el ex dirigente guerrillero desafía a las fuerzas de seguridad. Ya lo hizo en 1978 cuando
Jorge Rafael Videla era presidente. Salió del país utilizando un grueso bigote como único disfraz. A 10 mil metros de altura y en mitad del océano Atlántico se sentó junto al escritor Gabriel García Márquez y le contó que su organización preparaba la gran contraofensiva. Una intentona guerrillera que luego resultaría catastrófica provocando el mayor número de bajas a montoneros.

El juez
Bonadío dictó la orden de captura contra Firmenich porque, precisamente, lo considera partícipe necesario en la maniobra que terminó con la vida de los activistas por no haber previsto que la «contraofensiva» guerrillera sería desbaratada por los militares.

El magistrado se basó en un informe del Batallón 601 del Ejército, un documento del Departamento de Inteligencia de la Policía Bonaerense y otro del Departamento de Estado de los Estados Unidos. El abogado
Gustavo Maragrini Drago sostuvo que Firmenich «se va a presentar» ante la Justicia, pero quería conocer «su situación procesal y conocer las pruebas en su contra».

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