Viajar en el Ilma, el crucero de cinco estrellas de la The Ritz-Carlton Yacht Collection, representa una forma completamente distinta de navegar: no hay bufet, casino ni teatro, y cada detalle está diseñado para que la experiencia se sienta más como un hotel boutique de lujo que como un crucero tradicional.
Cómo es un viaje en el primer crucero 5 estrellas del mundo: suites, menú a la carta y experiencias íntimas
The Ritz-Carlton Yacht Collection redefine la experiencia en alta mar con su crucero más exclusivo.
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El primer crucero 5 estrellas del mundo ofrece suites con terraza privada y experiencias personalizadas.
Este yate de ultra-lujo, considerado el primer crucero 5 estrellas del mundo, dispone de 224 suites con terraza privada y vistas al mar. Cada camarote incluye comodidades de alta gama, como artículos de baño premium, servicio personalizado, minibares con champán de cortesía y detalles exclusivos durante toda la travesía.
La filosofía de Ilma es ofrecer un viaje íntimo y sin las multitudes propias de los grandes barcos: al prescindir de casinos y teatros, se prioriza la conexión con el mar, los espacios tranquilos y los servicios a medida que anticipan las necesidades del huésped en todo momento.
Qué servicios ofrece Ilma, de The Ritz-Carlton Yacht Collection
La experiencia a bordo combina hospitalidad hotelera con la libertad de un yate privado. Según información oficial de la colección, entre los principales servicios se incluyen:
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Suites privadas con terraza: Cada alojamiento cuenta con espacio exterior propio, cama king size y baño de lujo.
Gastronomía a la carta: Varios restaurantes a bordo ofrecen menús innovadores que combinan cocina mediterránea, asiática y fusión, servidos también en la suite.
Bebidas premium: Selección de vinos, cervezas artesanales y coctelería incluidos.
Plataforma marina: Acceso directo al mar para nadar, hacer paddleboard o kayak cuando el yate está fondeado.
Spa y bienestar: Tratamientos relajantes con vistas al océano.
Wi-Fi y servicios completos incluidos: Internet, propinas a bordo y entretenimiento.
Además, la experiencia Ritz-Carlton se basa en la atención personalizada: un asistente de suite acompaña a cada huésped, gestionando reservas de cenas, excursiones y cualquier detalle que pueda mejorar la estadía.
A diferencia de los grandes cruceros, Ilma propone itinerarios más íntimos y flexibles, navegando por lugares que barcos más grandes no pueden alcanzar y permaneciendo en puerto el tiempo suficiente para que los pasajeros disfruten del destino con tranquilidad.
Esto, sumado a los espacios diseñados para el descanso o encuentros exclusivos, como lounges, terrazas panorámicas o salones privados para eventos pequeños, hace que el viaje se sienta más parecido a un retiro de lujo que a una travesía multitudinaria.
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