El auge del turismo de cercanía instaló una idea simple: escaparse un día, respirar hondo y volver con la cabeza en otra sintonía. En ese mapa de planes cortos, Buenos Aires guarda un lugar donde el agua marca el ritmo y el paisaje invita a caminar sin apuro.
El destino mágico a solo dos horas de Buenos Aires que sorprende con su río y cascadas
A pocas horas de Buenos Aires, una propuesta de turismo invita a cambiar de escenario y descubrir un entorno natural que se disfruta sin apuro
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Este destino de Buenos Aires se volvió un plan de turismo ideal para una salida corta.
A unas dos horas de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, Salto combina vida tranquila de pueblo con una postal natural inesperada: el río Salto y sus cascadas. Entre praderas, senderos y rincones con historia, la escapada suma naturaleza, cultura y ese silencio que, a veces, vale más que cualquier itinerario.
Dónde se ubica Salto
En el norte de la provincia, Salto se ubica en una zona pampeana de clima templado y está atravesado por el río que le da nombre. Esa presencia del agua define parte de su identidad y también el tipo de paseo: verde, orilla y descanso.
La localidad nació en 1866 y creció al compás del ferrocarril y la producción agropecuaria. Con alrededor de 30.000 habitantes, sostiene un ritmo apacible, con poco tránsito y un perfil seguro, ideal para ir y volver en el día.
Qué se puede hacer en Salto
El gran imán son las cascadas del río: caídas de agua que aparecen entre vegetación y praderas verdes. El plan se arma solo con caminatas tranquilas, paradas para fotos y momentos de contemplación cerca de la orilla.
Alrededor del pueblo, los caminos rurales y senderos de tierra proponen recorridos a pie o en bicicleta. Es una manera simple de meterse en el paisaje, escuchar el campo y reconectar con un entorno que no exige nada.
Si te interesa la historia, hay postales que valen la vuelta: las ruinas del molino quemado y el viejo puente de fierro, dos marcas del pasado que todavía atraviesan el relato local. También aparece la figura de Pancho Sierra, recordado como curandero, con ofrendas que se acercan en la zona del cementerio.
Para completar el recorrido cultural, el Museo Rincón de Historia permite entender cómo evolucionó la ciudad y su relación con el territorio. Y si la idea es estirar el día, varias estancias suman propuestas de turismo rural con aire de campo y tradición.
Cómo ir hasta Salto
Desde la Ciudad de Buenos Aires, una opción directa es salir por Acceso Oeste, tomar la Ruta Nacional 7 y empalmar con la Ruta Provincial 47 a la altura de Luján. Luego se sigue hasta San Andrés de Giles, se gira hacia la Ruta Provincial 191 y se continúa hasta Salto.
El recorrido se apoya en rutas rápidas y señalizadas, pensado para una escapada de fin de semana sin grandes complicaciones. Con el auto, el viaje suele rondar las dos horas, según el tránsito y el punto de partida.
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