En tiempos donde el turismo de cercanía gana terreno y la agenda se llena de planes exprés, Buenos Aires tiene un clásico rural que invita a bajar un cambio. En sintonía con el “slow travel”, la propuesta combina aire de campo, ritmos lentos y una mesa que se vuelve excusa perfecta para cortar la semana.
El rincón de Buenos Aires más elegido para disfrutar de una escapada llena de tranquilidad este verano
Cerca de Buenos Aires, el turismo rural suma un plan simple para cambiar de aire en verano: campo, paseo corto y una pausa sin apuro.
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Buenos Aires ofrece una escapada de turismo rural que se vive a ritmo lento, con postales de pueblo y plan de día completo.
A menos de 100 kilómetros de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, Tomás Jofré se consolidó como una escapada breve para quienes buscan alejarse del ruido y cambiar cemento por calles de tierra. Su sello está en la identidad gastronómica: parrillas, picadas abundantes y pastas caseras que marcan el pulso de cada fin de semana.
Dónde se ubica Tomás Jofré
Este paraje se encuentra en el partido de Mercedes, en la provincia de Buenos Aires. Conserva un perfil rural que, con el tiempo, se transformó en un imán para el turismo gastronómico sin perder su esencia de pueblo chico.
La cercanía con la Ciudad Autónoma de Buenos Aires explica por qué tanta gente lo elige para una salida de un día: se llega rápido, se camina sin apuro y el entorno campestre hace el resto.
Qué se puede hacer en Tomás Jofré
La primera parada suele ser la mesa. El pueblo se hizo famoso por sus restaurantes y por un circuito donde mandan el asado, las pastas artesanales y las picadas generosas. A eso se suman ferias regionales y puestos de artesanías, ideales para llevarse productos locales y algún souvenir.
Entre las opciones recomendadas aparece Antenor, un restaurante de cocina tradicional que suma menús aptos para celíacos, vegetarianos y veganos. Abre solo los fines de semana y, por la demanda, conviene reservar con antelación.
Más allá de la comida, el plan se completa con experiencias típicas de campo. Las ferias artesanales, los paseos en sulky y las actividades ecuestres forman parte del encanto que atrae a grandes y chicos.
El paisaje también es parte de la escapada: calles de tierra, verde intenso y aire puro que refuerzan esa sensación de pausa. Para quienes quieren estirar la salida, existe la opción de pasar el día o quedarse a dormir en alguna estancia.
Cómo ir hasta Tomás Jofré
Desde la Ciudad de Buenos Aires, el acceso más directo es por la Autopista del Oeste (Ruta Nacional 7) hasta Luján. Desde ahí, se toma la Ruta Provincial 47 en dirección a Mercedes y luego un desvío por caminos rurales bien señalizados conduce al pueblo.
Otra alternativa es seguir por la Ruta Nacional 5 hasta el kilómetro 91 y tomar el acceso directo a Tomás Jofré. En ambos casos, el recorrido ronda los 100 kilómetros y se hace en poco más de una hora en auto; también hay excursiones organizadas que resuelven el traslado.
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