El riesgo país cortó una racha de seis bajas consecutivas, aunque logró mantenerse por debajo de los 500 puntos básicos, en una rueda de marcada selectividad para los activos argentinos. Los bonos soberanos en dólares cerraron con desempeño dispar, mientras que el S&P Merval medido en dólares registró su mayor caída diaria en más de dos semanas.
El riesgo país frenó una racha de seis bajas al hilo y el S&P Merval sufrió su mayor retroceso diario en dos semanas
El índice que mide el J.P. Morgan repuntó desde mínimos de casi 8 años, pero se mantuvo debajo de los 500 puntos. En tanto, el S&P Merval en dólares cayó fuerte, aunque se encamina a cerrar enero con ganancias.
-
Rally de acciones y bonos: los ADRs treparon hasta 11% y el riesgo país se hundió 7% tras la mejora de la nota soberana
-
Los ADRs treparon hasta 8% de la mano de Loma Negra, mientras rebotaron los bonos en dólares
El riesgo país rebotó desde mínimos en casi 8 años.
En el segmento de renta fija, las principales bajas correspondieron al Bonar 2029 (-0,7%) y al Global 2030 (-0,3%), mientras que las subas fueron lideradas por el Global 2046 (+1%). Con estos movimientos, el riesgo país subió 1,7% hasta los 492 puntos básicos, tras haber tocado un mínimo en casi ocho años. Aun así, el indicador se mantiene muy por encima del promedio regional, que ronda las 250 unidades.
La percepción de los inversores sobre la Argentina viene mejorando desde octubre, cuando el Gobierno logró un inesperado triunfo en las elecciones de medio término, resultado que le otorgó una mayor representación legislativa para avanzar con leyes clave orientadas a la desregulación de la economía.
“Con la caída del riesgo país se logra reducir la tasa de interés real y bajar los costos en general, de ahí la importancia del tema”, explicó Germán Ledinich, analista de Bull Market Brokers.
En ese contexto, el mercado se ilusiona con que la administración de Javier Milei aproveche la compresión del riesgo país para volver a refinanciar deuda en el mercado internacional, un acceso que permanece cerrado para la Argentina desde 2018.
Otro factor que continúa funcionando como sostén es la compra de divisas del Banco Central (BCRA). En lo que va de enero, la autoridad monetaria acumula adquisiciones por u$s1.084 millones, luego de haber comprado u$s33 millones en la última rueda.
Acciones y ADRs
En este marco, el S&P Merval cayó 0,6% hasta los 3.211.242 puntos, mientras que medido en dólares retrocedió 1,8%, hasta los 2.119 puntos.
Las mayores bajas de la jornada fueron para Comercial del Plata (-3,1%), Transportadora de Gas del Norte (-3,1%) y Metrogas (-2,6%). En sentido contrario, se destacaron Telecom (+3,4%), Transener (+2,5%) y Aluar (+1,7%).
Entre las acciones más operadas, YPF subió 1,6%, mientras que Galicia cayó 2% y Pampa Energía retrocedió 1,5%.
En Wall Street, los ADRs de empresas argentinas cerraron mixtos. Las mayores caídas fueron para Edenor (-1,8%) y Central Puerto (-0,9%), mientras que las subas estuvieron encabezadas por Telecom (+3,3%) e YPF (+3%).
Un párrafo aparte merecieron los papeles de Bioceres, que se desplomaron más de 14% en Nueva York y marcaron un mínimo histórico, al cerrar debajo de u$s1. La baja estuvo vinculada al impacto que generó en el mercado la pérdida de control de activos de ProFarm Group en Estados Unidos. En las últimas horas, un grupo de acreedores avanzó con la ejecución judicial de subsidiarias vinculadas a la unidad tecnológica, luego de un fallo adverso de la Corte de Nueva York que, si bien fue apelado, habilitó restricciones sobre activos dados en garantía y elevó la incertidumbre financiera y societaria del grupo.
La compañía que dio origen al holding biotecnológico fundado en Rosario se presentó hace tres semanas en concurso preventivo de acreedores, tras no haber alcanzado un acuerdo luego del default declarado en junio de 2025. La decisión fue adoptada por el directorio el 16 de diciembre y quedó reflejada en la documentación presentada ante la Securities and Exchange Commission (SEC) de Estados Unidos.
Licitación del Tesoro y bonos en pesos
A un día del cierre de las carteras de enero, la demanda por títulos públicos en pesos volvió a mostrar fortaleza en la última licitación del Tesoro. El Gobierno logró una renovación cercana al 125%, aunque con la particularidad de convalidar tasas elevadas —42,41% en el tramo más corto— y una fuerte concentración de vencimientos en marzo.
El resultado sorprendió al mercado, ya que si bien se esperaba un nivel de rollover cercano al 100%, la colocación superó ampliamente los vencimientos previstos para el cierre del mes y dejó en evidencia el apetito por instrumentos de corto plazo en un contexto de elevada liquidez.



