11 de octubre 2025 - 15:00

El hotel de lujo que funciona dentro de un templo japonés con más de 1.000 años de historia

El alojamiento funciona dentro de un Ryokan, un lugar tradicional con aguas termales y una marcada tradición propia del país asiático.

 Nishiyama Onsen Keiunkan: el hotel de lujo japonés de más de 1.000 años.

 "Nishiyama Onsen Keiunkan": el hotel de lujo japonés de más de 1.000 años.

En las montañas de la prefectura de Yamanashi, Japón, se encuentra el "Nishiyama Onsen Keiunkan", un hotel tradicional que combina lujo y tradición en un entorno histórico. Este establecimiento, reconocido como el hotel en funcionamiento más antiguo del mundo, opera desde el año 705 y conserva la esencia de la cultura japonesa en cada detalle.

El ryokan, un tipo de alojamiento tradicional japonés con aguas termales, surgió cuando el hijo mayor de Fujiwara no Kamatari, una poderosa familia aristocrática, descubrió manantiales termales en la zona. Desde entonces, el lugar atrajo a personajes históricos como los shogunes Tokugawa y al actual emperador de Japón, Naruhito. Su autenticidad y legado lo convirtieron en un referente de la hospitalidad japonesa.

nishiyama-onsen-keiunkan Hotel de lujo japón

Cómo es el hotel más antiguo del mundo

El Nishiyama Onsen Keiunkan destaca por su arquitectura tradicional, con pisos de tatami, personal vestido con kimonos y letreros con caligrafía manuscrita. El establecimiento mantiene viva una tradición de más de 1.300 años, adaptándose a los tiempos modernos sin perder su esencia.

El ryokan ofrece seis aguas termales, cuatro de ellas al aire libre, donde los huéspedes pueden relajarse en un entorno natural. Las habitaciones, decoradas con pergaminos tradicionales (kakejiku) y vistas al bosque, reflejan la armonía entre la naturaleza y el diseño japonés. Además, el hotel sirve comidas kaiseki, un menú degustación con ingredientes locales, como carne koshu y fideos de bellota, que resaltan la gastronomía de la región de Yamanashi.

La experiencia de hospedarse en el Nishiyama Onsen Keiunkan

La experiencia en este ryokan comienza con un viaje desde Tokio hasta Minobu, un pueblo de 11.000 habitantes rodeado de montañas. El trayecto, que incluye un recorrido en tren con vistas al monte Fuji, culmina en un camino sinuoso que lleva al hotel. Allí, el personal recibe a los huéspedes con kimonos tradicionales y les asigna pantuflas personalizadas.

Las habitaciones, divididas en áreas para sentarse y descansar, ofrecen una vista panorámica del bosque, similar a una pintura de Monet. Los huéspedes disfrutan de cenas privadas con platos elaborados con productos locales, como pescado ahumado y carne a la parrilla, cocinados en piedras volcánicas del monte Fuji. Al regresar a sus habitaciones, encuentran futones preparados para un descanso reparador, con detalles que garantizan una experiencia auténtica.

El Nishiyama Onsen Keiunkan no solo preserva su legado, sino que también se adapta a los viajeros internacionales. Aunque mantiene tradiciones como prohibir el uso de zapatos en el interior, incorporó futones más grandes para acomodar a huéspedes occidentales. Su presidente, Kenjiro Kawano, asegura que el objetivo es conservar la autenticidad mientras se moderniza para las nuevas generaciones. Este equilibrio entre historia y adaptación lo convierte en un destino único para quienes buscan tranquilidad y tradición.

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