Moderna y Merck anunciaron resultados positivos de un ensayo clínico de fase 3 de una vacuna personalizada contra el melanoma.
La vacuna contra el cáncer de piel de Moderna que ilusiona a la comunidad científica y los negocios
El tratamiento personalizado con ARNm redujo las recaídas y la propagación del melanoma en un ensayo de fase 3 con 1.137 pacientes.
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Las acciones de Moderna subieron un 87% en las operaciones previas a Wall Street.
El tratamiento, basado en tecnología de ARN mensajero (ARNm) y desarrollado en combinación con la inmunoterapia Keytruda, logró mejorar el tiempo que los pacientes permanecieron sin una recaída y sin que el cáncer se propagara a otros órganos.
Además, el anuncio tuvo un gran impacto financiero: las acciones de Moderna se dispararon un 87% en las operaciones previas a la apertura de Wall Street, mientras que los papeles de Merck avanzaron cerca de 8%.
Vacuna contra el cáncer de piel: resultados positivos en un ensayo
El anuncio de Moderna y Merck se basa en el ensayo de fase 3 INTerpath-001, que evaluó el uso de intismeran autogene, una terapia personalizada basada en ARNm, junto con pembrolizumab, el principio activo de Keytruda, frente al tratamiento con pembrolizumab solo.
Según informaron las compañías, lograron mejorar la supervivencia libre de recurrencia (RFS) y la supervivencia libre de metástasis a distancia (DMFS). Quienes recibieron la combinación permanecieron durante más tiempo sin que el melanoma volviera a aparecer y sin que se extendiera hacia otros órganos, en comparación con los usaron únicamente Keytruda.
El estudio reunió a 1.137 pacientes con melanoma cutáneo de alto riesgo, en estadios IIB a IV, que habían sido sometidos a una cirugía para retirar completamente el tumor. Se trataba de personas que seguían teniendo una posibilidad considerable de recaída.
El tratamiento se administró junto con pembrolizumab, una inmunoterapia que ya es utilizada para tratar distintos tipos de cáncer. El objetivo de sumar la vacuna personalizada es potenciar la respuesta del sistema inmunológico y hacer que este pueda identificar con mayor precisión las características propias de las células tumorales de cada paciente.
No existe una única dosis fabricada de la misma manera para todas las personas. El proceso comienza con el análisis de una muestra del tumor que fue extirpado. Los investigadores buscan mutaciones particulares que distinguen a las células cancerosas de las sanas.
A partir de esa información se seleccionan los llamados neoantígenos, es decir, características presentes en las células tumorales que pueden ser reconocidas por el sistema inmune.
Con esos datos se diseña una vacuna individualizada basada en ARNm. La idea es que las células del organismo reciban las instrucciones necesarias para fabricar proteínas capaces de desencadenar una respuesta inmunitaria contra las alteraciones.
"Durante muchos años, la idea de crear un tratamiento de ARNm diseñado específicamente para el cáncer de una persona era difícil de imaginar. Hoy estamos contribuyendo a convertir esa visión en realidad", declaró Stéphane Bancel, director ejecutivo de Moderna.
En junio de 2026, Moderna y Merck habían presentado datos de seguimiento a cinco años del ensayo de fase 2b KEYNOTE-942. En ese estudio, la combinación de intismeran autogene y Keytruda había mostrado una reducción del 49% en el riesgo de recurrencia o muerte y una baja del 59% en el riesgo de metástasis a distancia o muerte, en comparación con Keytruda solo.
En esta última investigación, las empresas comunicaron que se alcanzaron los objetivos establecidos, pero todavía no difundieron públicamente los números detallados.
Moderna y Merck señalaron que no aparecieron nuevas señales de seguridad y que la tolerabilidad observada fue consistente con lo registrado en investigaciones anteriores.
Los laboratorios también tienen nueve ensayos de fase 2 y fase 3 en marcha con intismeran autogene y Keytruda para distintos tipos de cáncer, entre ellos tumores de pulmón, vejiga y riñón.
El efecto en las acciones de Moderna
Apenas se conocieron los resultados, Reuters informó que las acciones de Moderna llegaron a subir alrededor de 90% en las operaciones previas a la apertura del mercado, mientras que los papeles de Merck avanzaron aproximadamente 7,5%.
La reacción refleja las expectativas del mercado sobre el potencial comercial de una terapia que, si finalmente obtiene aprobación, podría convertirse en un producto de gran importancia para ambas compañías.
Moderna se hizo conocida mundialmente por su tecnología de ARNm durante la pandemia de COVID-19, pero desde entonces busca demostrar que esa plataforma puede utilizarse en otras áreas de la medicina. Para Merck, representa una oportunidad para ampliar el alcance de Keytruda, uno de los medicamentos oncológicos más importantes de su cartera.
El entusiasmo también alcanzó a otras empresas del sector. Reuters informó que las acciones de BioNTech y Novavax registraron avances durante las operaciones previas a la apertura.
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