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6 de octubre 2026 - 07:00

Playas, moqueca y naturaleza: el destino de Brasil que suma vuelos directos desde Buenos Aires

Mar, biodiversidad, gastronomía y patrimonio histórico conviven en este estado brasileño, menos explorado por los argentinos. Desde el 17 de octubre, una nueva conexión aérea permitirá llegar de forma directa desde Buenos Aires a Vitória, su capital.

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Espiritu Santo se perfila como un nuevo destino en Brasil para los argentinos. 

Enviado especial.- Espírito Santo es uno de los destinos menos explorados por los argentinos que viajan a Brasil, pero reúne playas, gastronomía, naturaleza y patrimonio histórico. Desde el 17 de octubre, además, tendrá vuelos directos desde Buenos Aires a Vitória, su capital, lo que facilitará el acceso a un estado que busca atraer cada vez más viajeros extranjeros.

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Ubicado en el sureste de Brasil, Espírito Santo limita con Bahía, Río de Janeiro y Minas Gerais. Su economía está apoyada en los sectores industrial, energético, agropecuario y de servicios, mientras que el turismo busca ganar protagonismo entre los visitantes extranjeros.

Vitória, la puerta de entrada

Vitoria, capital de Espíritu Santo, destaca por su mezcla de modernidad y naturaleza.

Rodeada por el mar, Vitória combina playas, cultura y gastronomía y funciona como puerta de entrada para comenzar el recorrido. En pocos minutos es posible pasar de una playa urbana a un manglar que forma parte del ecosistema costero y navegarlo para estar en contacto con la naturaleza.

Entre sus playas se destaca Praia do Canto, donde pueden realizarse actividades acuáticas como kayak o stand up paddle. Desde allí también es posible trasladarse hasta la costa de Ilha do Frade y cerrar el día sobre el agua con una puesta de sol. Los recorridos son para toda la familia y, con algo de suerte, permiten ver tortugas marinas y delfines.

En Curva da Jurema se concentran bares y restaurantes frente al mar que mantienen un clima animado desde temprano por la mañana hasta el atardecer. El Gitano, a metros del agua, combina sabores internacionales con gastronomía capixaba de autor y cuenta con una bodega seleccionada.

El Convento da Penha es uno de los santuarios religiosos más antiguos e importantes de Brasil.

A pocos kilómetros se encuentra Vila Velha, localidad vinculada con el origen de Espírito Santo. A sus costas llegaron los portugueses en 1535 y, unos años más tarde, en lo más alto de una roca se erigió el Convento da Penha, considerado uno de los principales monumentos religiosos e históricos del estado y uno de los santuarios marianos más antiguos de Brasil.

Fundado alrededor de 1558 por el fraile franciscano Pedro Palácios, se encuentra sobre un acantilado de 154 metros de altura y ofrece vistas panorámicas hacia Vitória y las playas de la zona. En la actualidad continúa administrado por franciscanos y es un importante centro de peregrinación católica.

La fábrica de Garoto fue inaugurada en 1929.

Antes de dejar Vitória también se puede visitar la fábrica de Garoto, la marca de chocolates que nació en Espírito Santo. Fundada hace 97 años por un inmigrante alemán, comenzó como una pequeña fábrica de caramelos que se vendían en las paradas de tranvía a través de niños. De allí surgió su nombre popular: garotos significa muchachos en portugués.

La parte de producción todavía no puede visitarse, pero el local ofrece las distintas variedades de bombones, las tradicionales cajas amarillas y otras opciones que no se conocen en Argentina. Para los más golosos, también existe venta a granel para personalizar la caja.

Guarapari y las playas de Espírito Santo

Guaraparí es el principal destino de playa del estado.

A 60 kilómetros de Vitória se encuentra Guarapari, famosa por sus más de 50 playas y por haberse ganado la distinción de capital brasileña de la biodiversidad marina. Es un lugar ideal para hacer playa, realizar paseos náuticos, bucear y practicar snorkel.

Los paseos en barco parten de Porto das Escunas. Tras un breve recorrido interno, se sale al mar para disfrutar del litoral y observar desde el agua algunas de las playas emblemáticas del municipio, como Praia das Castanheiras, Praia do Morro y Praia da Areia Preta.

Los paseos náuticos son una de las principales actividades fuera de la playa en Guarapari.

Durante la travesía pueden verse tortugas y delfines, pero uno de los principales atractivos es el avistaje de ballenas jorobadas. La actividad se realiza principalmente entre julio y noviembre, cuando los mamíferos llegan desde la Antártida para dar a luz y amamantar a sus crías.

Las playas de Guarapari están entre las más desarrolladas y concurridas del estado. Para quienes buscan una alternativa más tranquila, a unos 20 kilómetros hacia el sur se encuentra Iriri, con playas de aguas azules y una combinación de pueblo costero y vida junto al mar. Otra opción es Manguinhos, a 25 kilómetros al norte de Vitória. Se trata de un pueblo de pescadores con playas donde predomina la tranquilidad.

Manguinhos está en el departamento de Serra al norte de Vitoria.

La moqueca capixaba, el sabor que identifica a Espírito Santo

La gastronomía es uno de los grandes atractivos de Espírito Santo. Los pescados y mariscos aparecen en las cartas tanto de los restaurantes de playa como de los establecimientos de las principales ciudades.

En Vitória, Canto do Vinho cuenta con un chef ejecutivo uruguayo y una vinoteca que incluye vinos de distintos lugares del mundo y opciones de bodegas locales. En Guarapari también se destacan restaurantes como Dal Mare y Restaurante Solar.

La gastronomía capixaba combina principalmente pescados y mariscos.

Las cartas combinan preparaciones tradicionales con reinterpretaciones de clásicos brasileños. Entre las opciones aparecen pastas y risottos con camarones, langostinos, cangrejo, pulpo y langosta, además de coxinhas, bolinhos y la torta capixaba, una tarta salada horneada a base de bacalao, palmito fresco y frutos del mar.

Pero el plato que representa al estado es la Moqueca Capixaba. Se trata de un estofado de pescado blanco cocido con tomates, cebollas, ajo, cilantro y aceite de achiote, que le aporta su característico color rojizo.

La moqueca capixaba es el plato estrella de Espíritu Santo.

La preparación debe realizarse en una olla de barro artesanal llamada panela, que conserva el calor y concentra los sabores marinos. La panela llega del fuego a la mesa y la moqueca se acompaña con arroz blanco y pirão, un puré espeso elaborado con el propio caldo del pescado y harina de mandioca.

La receta mantiene una disputa histórica con la moqueca del estado vecino de Bahía, que incorpora leche de coco y aceite de dendé. En Brasil existe una discusión sobre cuál es la verdadera o la mejor moqueca. Una frase atribuida al periodista y escritor Cacau Monjardim resume la posición capixaba: “La moqueca es solo capixaba, las demás son pesadas”.

En Gaeta se inventó la moqueca vegetariana que se popularizó y llegó a la mesa de todos los capixabas (gentilicio de quienes viven en Espíritu Santo).

La importancia que tiene este plato para el estado es tal que el 30 de septiembre fue establecido como el Día de la Moqueca Capixaba, en conmemoración del nacimiento de Monjardim.

En la playa de Meaípe, en Guarapari, el restaurante Gaeta sirve desde 1966 la tradicional moqueca capixaba y frutos de mar. Allí también nació una versión vegetariana que reemplaza el pescado por plátano.

La receta surgió de manera casual. Una mañana llegó al restaurante un grupo de ingenieros y constructores japoneses que trabajaba en la zona y pidió platos vegetarianos. Para resolver el pedido, la cocina utilizó los ingredientes disponibles y creó una combinación que con el tiempo se popularizó en otros restaurantes y hogares de Espírito Santo.

La experiencia de la moqueca, es una actividad que vale la pena porque uno puede descubrir los secretos de la cocina local de la mano de un experto.

En Manguinhos, quienes quieran llevarse algo más que el recuerdo de un plato pueden tomar clases de cocina. El chef David, dueño de Maresia's Espaço e Restaurante, ofrece una experiencia en la que los comensales preparan paso a paso la típica moqueca y luego la comen en su mesa.

El manglar y las Paneleiras de Goiabeiras

Un manglar es un ecosistema costero de zonas tropicales y subtropicales formado por árboles muy resistentes a la sal llamados mangles, que crecen donde se unen la tierra, el mar y los ríos.

Espírito Santo alberga el mayor manglar urbano de Brasil, situado en la región de la Grande Vitória. Allí es posible realizar una experiencia de turismo sostenible vinculada con la naturaleza y aprender del trabajo que lleva adelante el SEBRAE, Servicio Brasileño de Apoyo a las Micro y Pequeñas Empresas, con las Paneleiras de Goiabeiras.

El paseo en lancha por el manglar también funciona como una clase de educación ambiental. Wallas, un profesor de biología dedicado a estas experiencias, explica la importancia de los manglares para la vida marina y el equilibrio ambiental de la región.

En la conjunción de agua dulce y salada se abre un paisaje de canales rodeados de raíces donde pueden observarse garzas rosadas y negras y cangrejos y, con algo de suerte, tortugas que pasan a metros de la embarcación. Según las mareas, también es posible caminar por bancos de arena en medio del agua y rodeados de vegetación.

Además de hacer panelas para restaurantes del estado, en Goiabeiras también realizan ollas decoradas y otras artesanías en barro.

En el puerto se encuentra el emprendimiento de las Paneleiras de Goiabeiras, un grupo de mujeres que lleva generaciones creando las panelas donde se prepara la tradicional moqueca. La materia prima se obtiene del manglar y las artesanas dan forma a cada recipiente a mano.

Luego las piezas se cocinan a cielo abierto y el proceso termina con el açoite, una técnica que utiliza tanino de la corteza del mangle rojo para teñir e impermeabilizar las piezas. El saber ancestral de las paneleiras se mantiene desde hace 400 años.

Turismo religioso: la casa de un santo brasileño

Anchieta es un histórico y pintoresco municipio ubicado en el litoral sur del estado de Espírito Santo.

Además del Convento da Penha, otro punto destacado del turismo religioso se encuentra en Anchieta, a 80 kilómetros al sur de Vitória. Allí está el Santuario de San José de Anchieta, vinculado con la historia de los jesuitas en Brasil.

José de Anchieta, conocido como el “Apóstol de Brasil”, fue un misionero jesuita considerado uno de los padres fundadores de Brasil y canonizado como santo en 2014 por el papa Francisco.

José de Anchieta fue un misionero jesuita y santo nacido en las Islas Canarias que dedicó su vida a la evangelización, la cultura y la defensa de los indígenas en el Brasil colonial.

El Santuário es actualmente un centro de peregrinación y turismo histórico que fue restaurado recientemente. El complejo combina la Iglesia de Nuestra Señora de la Asunción, del siglo XVI, con un centro de interpretación que cuenta con salas arqueológicas, hologramas y proyecciones tecnológicas sobre la vida y obra del santo.

Los visitantes pueden recorrer el museo, pasear por el patio colonial con cafetería y tienda y conocer la celda original donde falleció el santo en 1597, donde se custodia una reliquia de un hueso de su tibia.

Un nuevo destino brasileño desde Buenos Aires

Con playas, gastronomía, naturaleza y patrimonio histórico, Espírito Santo aparece como una alternativa para quienes ya conocen los destinos más tradicionales de Brasil y buscan descubrir otro perfil del país.

Desde el 17 de octubre, además, tendrá vuelos directos de Buenos Aires a Vitória por la aerolínea Gol. La nueva conexión suma así un nuevo destino brasileño al mapa de los viajeros argentinos.

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