Escapada all inclusive a Salvador de Bahía: playas cálidas de aguas cristalinas en el norte brasileño

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La posibilidad de llegar en casi cuatro horas al paraíso brasilero es sorprendente, es el tiempo justo que la mente y el cuerpo necesitan para desconectar de la rutina y dejarse llevar a un entorno natural del noreste de Brasil.

Bahia sorprende a los turistas con sus permanentes contrastes. Por un lado sus modernas torres ubicadas en la parte alta de la ciudad y por el otro las construcciones que datan de la época de sus primeros habitantes, de estilo colonial, en la zona más turística, y que en forma permanente se instagramea por su colorido y por el espíritu vibrante que transmite al transitar sus calles empedradas. Y por sus paredes con coloridos murales, que lucen entre tambores que suenan por alguna de sus arterias desde donde se van desprendiendo los distintos negocios que ofrecen recuerdos del lugar.

"Turistear" por la ciudad

El valor histórico y cultural fue reconocido y nombrado Centro Cultural Mundial de la UNESCO como Patrimonio de la Humanidad. Para turistear por la ciudad es preciso salir a caminarla, perderse entre sus habitantes y visitar algunas de las innumerables iglesias, todas con una historia de larga data y con particularidades diferentes, una en especial que se llama Nuestra Señora del Rosario de los Hombres Negros, con imágenes de santos negros en su interior y con misas católicas musicalizadas con tambores; esta quedó inmortalizada en el cine por la película Doña Flor y sus Dos Maridos, en la zona del Pelourinho.

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Otro lugar para visitar es la Iglesia de Nuestro Senhor do Bonfim, con un estilo barroco portugués del siglo XVIII, meca de encuentro entre la religión católica y las vertientes afrobrasileñas. En las rejas externas están dispuestas cintitas de distintos colores que los visitantes las retiran para llevarlas en la muñeca previo pedido de los tres deseos con la esperanza que se puedan cumplir.

Aromas, sabores y playas

En los restaurantes que asoman en todas las callecitas, la propuesta gastronómica local es increíble con mezcla de sabores, como resultante de la fusión de las distintas corrientes migratorias, pero es imprescindible probar la Moqueca de Camarao, una especie cocido de pescado elaborado con cebolla, chile, tomate, hojas de cilantro y malagueta, preparado con aceite de palma y leche de coco.

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Praia do Forte es una de las playas más bellas, con las características de un pueblo de pescadores, con una calle peatonal que la atraviesa y a la vista muy colorida por los negocios en cada vereda y con mucha oferta gastronómica en donde la cerveza está presente en cada mesa callejera. Las barcazas y los pequeños botes forman parte del escenario en los atardeceres únicos que suceden cada día.

Al final de la calle principal se encuentra el Proyecto Tamar, que es un complejo dedicado a proteger y recuperar a las tortugas marinas y especies en extinción a lo largo de la costa brasileña, en donde un equipo interdisciplinario de veterinarios, biólogos y voluntarios, que además de rescatarlas realizan estudios sobre migración y todo lo relacionado a la especie.

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Todo incluido

Pero la magia de este destino pasa por la diversidad. Así como existe la posibilidad de alojarse en resorts clásicos y tradicionales, Salvador de Bahía también ofrece la alternativa de vivir una experiencia All Inclusive. A minutos de Praia do Forte, en Imbassai el Grand Palladium Imbassai Resort & Spa, supera en todos sus aspectos el concepto de estadía confortable para pasar a convertirse en un concepto de lujo hedonista. Emplazado dentro de la exuberante reserva natural, frente al mar de Costa dos Coqueiros, ofrece una experiencia premium. La gastronomía cubierta con restaurantes a la carta, bares en la piscina y en la playa; entretenimientos, parque acuático, piscina exclusiva para adultos y un encantador espacio Sunset para ver la hermosa puesta de sol de la región.

Más conectividad

Aerolíneas Argentinas confirmó que continuara operando su ruta entre Buenos Aires y Salvador de Bahía como destino regular con 2 frecuencias semanales durante la temporada baja. Los vuelos se encuentran programados para los días jueves y sábados con horario de partida desde Aeroparque a las 19.30 hs y arribo a las 23.55 hs. Mientras que los regresos, parten a la1.10 y arriban a las 5.40. Cabe destacar que, durante la alta temporada de verano, la compañía de bandera nacional opera un promedio de 4 frecuencias semanales desde y hacia el aeropuerto metropolitano.

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