Durante años, muchos diseñadores priorizaron duchas tradicionales con receptáculos marcados o mamparas estructuradas. Sin embargo, en 2026 la tendencia cambió radicalmente: la ducha italiana se convirtió en la opción más buscada en remodelaciones y proyectos de obra nueva.
Por años los diseñadores la evitaron, pero hoy todos quieren un baño así: cómo es la ducha italiana y por qué es la preferida para 2026
Minimalista, funcional y elegante, se impone como la gran tendencia en diseño por su estética limpia y su integración al espacio.
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La ducha italiana elimina el clásico plato elevado y se integra al piso del baño, logrando un efecto moderno y continuo.
Su atractivo no es solo estético. Combina minimalismo, accesibilidad y amplitud visual, tres conceptos clave del diseño contemporáneo. Este tipo de ducha se integra completamente al piso del baño, sin desniveles visibles, generando continuidad visual y sensación de mayor espacio.
En un contexto donde los baños dejaron de ser espacios meramente funcionales para convertirse en zonas de bienestar y spa hogareño, la ducha italiana aparece como protagonista.
Cómo es la ducha italiana
La ducha italiana, también conocida como ducha a ras del suelo, se caracteriza por:
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Piso continuo sin plato elevado.
Desagüe lineal o invisible, integrado al diseño.
Mampara fija de vidrio (o incluso sin cerramiento).
Revestimientos que continúan desde el suelo hacia las paredes.
El secreto técnico está en la pendiente mínima del piso, que permite el drenaje del agua sin necesidad de escalones. Esto genera un efecto visual limpio, moderno y elegante.
Cómo incorporar una ducha italiana al baño
Si estás pensando en sumar esta tendencia en 2026, estos son los puntos clave:
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Revisar la pendiente del suelo: es fundamental que la instalación tenga la inclinación adecuada hacia el desagüe.
Elegir un desagüe lineal moderno: aporta estética y mejora el drenaje.
Usar porcelanatos antideslizantes: especialmente en tonos neutros como beige, gris piedra o cemento.
Optar por mamparas minimalistas o paneles fijos de vidrio templado.
Iluminación estratégica: luces cálidas o tiras LED empotradas realzan el efecto spa.
Arquitectos e interioristas la consideran ideal tanto para baños grandes como para espacios pequeños donde se busca maximizar metros cuadrados visuales. En reformas, puede requerir obra para modificar el nivel del suelo, pero en proyectos nuevos es más sencillo planificarlo desde el inicio.
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