22 de febrero 2026 - 08:30

Por qué recomiendan limpiar las maderas con sal y limón y cómo hacerlo para que funcione

Una técnica que reduce el uso de productos industriales en la cocina y cuida tu salud.

Incorporar este hábito mejora la higiene de la cocina y extiende la vida útil de la tabla con un método simple y sustentable.

Incorporar este hábito mejora la higiene de la cocina y extiende la vida útil de la tabla con un método simple y sustentable.

Las tablas de madera son ideales para cortar alimentos, servir picadas o preparar ciertas comidas, sin embargo la porosidad natural del material facilita la absorción de líquidos, restos orgánicos y olores persistentes, lo que aumenta el riesgo de contaminación cruzada si no se realiza una limpieza adecuada.

Frente a esa situación, especialistas en limpieza doméstica recomiendan alternativas simples. La combinación de sal gruesa y limón se presenta como una opción efectiva, accesible y compatible con superficies en contacto con alimentos, sin necesidad de utilizar detergentes ni desinfectantes industriales.

Beneficios de la sal y el limón sobre la madera

La eficacia del método se explica por la función específica de cada ingrediente.

  • Sal gruesa: cumple un rol exfoliante que ayuda a remover residuos incrustados en las fibras, sin rayar ni dañar la superficie, lo que resulta clave para conservar la integridad de la tabla.
  • Limón: aporta ácido cítrico con efecto desodorizante y antibacteriano, capaz de neutralizar aromas intensos y reducir la presencia de microorganismos.

Una limpieza periódica con este sistema reduce la absorción de humedad y previene la aparición de manchas oscuras, un problema habitual en este tipo de elementos.

limon y sal

Cómo limpiar la madera con sal y limón, paso a paso

Antes de iniciar el proceso, es importante una preparación mínima. La tabla debe estar libre de restos visibles de comida y completamente seca, ya que la suciedad previa reduce la efectividad del método. Los materiales necesarios son:

  • Sal gruesa
  • Un limón fresco
  • Cepillo o esponja suave
  • Agua tibia

Para empezar hay que cubrir la superficie con una capa pareja de sal gruesa, cortar el limón por la mitad y frotar la sal para liberar el jugo. Se recomienda dejar actuar la mezcla entre 5 y 10 minutos, lapso suficiente para que el ácido cítrico actúe sobre manchas y olores. Una vez finalizado el proceso se enjuaga todo con agua tibia y se seca por completo la superficie para evitar la acumulación de humedad.

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