La semana pasada se realizó un encuentro latinoamericano de creadores de contenido gastronómico en Lima y la representación argentina tuvo nombre propio: Natalia Penchas. Cocinera, food stylist, fotógrafa y creadora digital, la marplatense logró construir un proyecto que mezcla cocina, estética y negocio digital, y que hoy reúne a más de tres millones de seguidores en Instagram.
Recetas que se volvieron negocio: la historia detrás del fenómeno de la influencer Natalia Penchas
Con más de tres millones de seguidores en Instagram, Natalia Penchas creó un verdadero negocio digital.
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Natalia Penchas, es creadora de contenido, cocinera y foodstyler.
A los 51 años, Penchas tiene una vida marcada por la gastronomía y por los viajes. Nació en Mar del Plata, pero creció entre distintos países por el trabajo de sus padres que eran biólogos marinos. “Vivimos en Caracas, después en París y volvimos a Caracas. A los 15 me vine a vivir a Buenos Aires”, contó la influencer. Esa mezcla cultural terminó marcando su identidad culinaria.
De Mar del Plata al mundo
La cocina le llegó temprano, desde los 16 años que maneja ollas, sartenes y fuegos. Se formó en el instituto de Gato Dumas y luego siguió perfeccionándose en el exterior. Con el tiempo, su carrera tomó un rumbo internacional: a los 28 años se mudó a Estados Unidos, donde abrió dos restaurantes en Saint Louis, Missouri. Uno era una pastelería francesa en el barrio Lafayette Square; el otro, un dinner que ofrecía helados para adultos, los llamados “ice cream martinis”. Aquellos proyectos marcaron una etapa de experimentación gastronómica y emprendedora en su carrera.
Después de varios años en el exterior, en 2012 volvió a la Argentina. Pero ya no lo hizo para abrir restaurantes, sino para explorar otra dimensión de la gastronomía: la comunicación visual de la comida. Así comenzó a trabajar como food stylist y fotógrafa de alimentos, produciendo imágenes y recetas para publicidades, medios y marcas. El salto a las redes sociales fue casi natural. Primero llegó un blog, luego Facebook y finalmente Instagram.
Hoy su cuenta supera los tres millones de seguidores y se convirtió en una plataforma profesional desde la cual produce contenido gastronómico, colabora con empresas y dicta clases de cocina.
En ese universo digital, los postres son los grandes protagonistas. “Los postres me interesan mucho y es lo que el público más pide”, contó Penchas. Esa demanda también inspiró su primer libro, “Básico”, actualmente en preventa, que funciona como un manual para aprender a hacer tortas desde cero.
El negocio detrás de las recetas
Detrás de cada publicación hay también un modelo de negocio. Penchas trabaja como embajadora de marcas de alimentos y cocina habitualmente con esos productos. Según explicó, cada mes entre diez y doce marcas participan en distintas colaboraciones dentro de sus contenidos. “Vivo de esto”, resumió. A ese esquema se suman clases de cocina y distintos proyectos vinculados a la gastronomía.
Pero su proyecto no se limita a lo digital. Desde hace algunos años vive en Rauch, un pequeño pueblo de la provincia de Buenos Aires, donde abrió un atelier gastronómico en un espacio que antes funcionaba como veterinaria.
Allí produce sus videos, organiza degustaciones y recibe visitantes que quieren ver de cerca cómo se crean las recetas y el contenido. El lugar también funciona de manera estacional: durante ciertas épocas del año abre para vender productos como pan dulces, roscas o especialidades de pastelería. “La idea es que sea un espacio abierto, donde la gente pueda venir con cita previa, ver cómo grabamos y participar”, explicó.
Cocinar para conectar
Para Penchas, sin embargo, la cocina es mucho más que recetas. “Las recetas son una excusa para transmitir un montón de cosas”, sostuvo. En un ecosistema digital cada vez más competitivo, su objetivo es mantener un tono cercano y amable. “Quiero que todo esto sea en una frecuencia amorosa”, resumió. Esa filosofía también se refleja en su forma de cocinar. Penchas evita replicar recetas virales y prefiere trabajar con tradiciones familiares. Muchas de sus preparaciones están inspiradas en recetas de abuelos o en sabores que apelan a la memoria afectiva.
Entre sus referentes gastronómicos menciona a chefs de la escena local como Mariano Ramón, creador del restaurante Gran Dabbang, y a Tomás Kalika, chef de Mishiguene, a quien admira por haber llevado la cocina judía a otro nivel.
En el universo digital también reconoce referentes. Destaca especialmente a Paulina Cocina, a quien considera “la reina de los influencers gastronómicos” en Argentina, y a Agustina Liporace, más conocida como Kulinaria recetas.
Mientras prepara el lanzamiento de su libro y sigue ampliando su comunidad online, Penchas continúa construyendo un proyecto híbrido entre gastronomía, creatividad y emprendimiento.
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