El Día Internacional de la Albóndiga se celebra cada 9 de marzo. Este festejo nació en EEUU y fue conocida como National Meatball Day. Sin embargo, se fue extendiendo por el mundo y hoy es un clásico. A continuación, los mejores restaurantes para visitar y disfrutar de este gran plato.
Día Internacional de la Albóndiga, un plato casero siempre vigente
La celebración nació en EEUU y fue conocida como National Meatball Day. Conocé los mejores restaurantes y disfrutarlo.
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9 de marzo - Día Mundial de la Albóndiga.
DEL RÍO CANTINA
Las albóndigas forman parte de la propuesta de Del Río Cantina en dos preparaciones diferenciadas. Por un lado, se ofrecen como albóndigas a la italiana con puré de papas: piezas de tamaño generoso elaboradas únicamente con carne picada, cebolla, ajo y perejil, condimentadas con sal y pimienta, sin huevo ni pan rallado, y cocidas directamente en la salsa para preservar jugosidad y concentrar sabor.
Por otro, integran los tagliatelle de espinaca con salsa pomodoro y mozzarella gratinada, donde se presentan en versión más pequeña, con un leve paso previo por fritura antes de terminar su cocción en la salsa e incorporarse a la pasta. En el primer caso se sirven como plato principal, mientras que en el segundo forman parte de una preparación de pasta, con técnicas que apuntan a resaltar textura y profundidad en cada formato.
COPETÍN
Las polpettas elaboradas con carne picada de roast beef se presentan en tres formatos dentro de la propuesta de Copetín. Pueden pedirse al plato, servidas con salsa pomodoro y papas rotas, en una opción pensada para compartir; también integran un sándwich que combina salsa marinara, mozzarella fundida y pesto, como alternativa más contundente; y forman parte del Copetín Enciso, una tabla para pedir al centro de la mesa que las reúne con queso Mar del Plata, tomatitos confitados, aceitunas marinadas, fainá y papas chips.
En cada versión mantienen textura jugosa y sabor definido, y pueden elegirse como platito, como plato principal o dentro de una propuesta para compartir.
PUCHERO
En Puchero, la cantina contemporánea de Villa Luro, el estofado de albóndigas con ñoquis de papa elaborados en el día ocupa un lugar destacado dentro de la carta.
Las albóndigas se preparan con carne de lomo picada y procesada en el propio restaurante, a la que se incorporan sal, pimienta, cebolla caramelizada y morrón ahumado. La mezcla se integra con miga de pan casero y se trabaja de manera sostenida para lograr una textura compacta, que conserve jugosidad tras la cocción. Luego se sellan en horno para fijar su forma y se finalizan en una salsa pomodoro de larga cocción, elaborada exclusivamente con tomate y reducida durante cuatro horas hasta alcanzar mayor concentración y profundidad de sabor. Cada pieza, de aproximadamente 30 gramos, se sirven en porciones de cinco unidades sobre los ñoquis, y se terminan con hojas de albahaca fresca que aportan aroma y contraste.
El conjunto ofrece una combinación de pasta suave, salsa intensa y carne tierna, en línea con una cocina de raíz porteña reinterpretada desde una mirada actual.
PUNTO MONA
En Punto Mona, la experiencia combina barra, cocina y atención en una propuesta integral donde cada detalle dialoga con el siguiente. El menú despliega una secuencia que incluye pequeños platos, principales y alternativas al paso, pensadas para acompañar reversiones de cócteles de autor con recetas tradicionales desde una mirada contemporánea. Entre las opciones más atractivas sobresalen las meatballs aplanadas de pollo con setas y lemongrass.
La preparación integra carne de pollo con panceta y puerro, sumando portobellos y champiñones que aportan profundidad y matices terrosos. Se cocinan ensartadas en brochettes y se terminan con un glaseado elaborado a partir de soja, salsa de ostras, jengibre y ajo, que aporta brillo y una combinación equilibrada entre dulzor, salinidad y carácter especiado. Antes de servirse, se coronan con hierbas frescas y alioli. Se presentan en dos pinchos con tres piezas cada uno, ideales para ubicar en el centro de la mesa y compartir.
LA PAROLACCIA
En el universo de la cocina italiana en Buenos Aires, La Parolaccia se posiciona desde hace más de 25 años como un clásico para quienes buscan sabores auténticos y preparaciones fieles a la tradición. Su propuesta invita a recorrer distintos emblemas de la gastronomía de la península a través de una carta que pone en valor ingredientes de calidad y recetas de impronta casera.Entre sus platos más destacados aparece el bucatini con polpette di vitello.
Se trata de una pasta seca que se sirve con albóndigas elaboradas según la receta tradicional de la nonna, a base de roast beef, ajo, morrón y cebolla. Se sirve con pomodoro, albahaca fresca y se disponen varias unidades sobre la pasta. El resultado es una propuesta ideal para compartir entre familia o amigos, en un salón de estética elegante donde el servicio atento y cercano acompaña cada momento de la experiencia.
MERIENDA
En Palermo, Merienda ofrece sabores porteños para disfrutar a lo largo del día. En la carta se luce el apartado de “platitos” con una selección pensada para compartir. Entre ellos, las albóndigas con salsa de tomate y queso cuartirolo ocupan un lugar central dentro del recorrido. La preparación parte de carne picada especial combinada con miga de pan hidratada en leche, queso sardo, crema, sal, pimienta negra y perejil. La mezcla se trabaja, descansa, se divide en porciones y se cocina al horno hasta alcanzar punto parejo.
Al momento del servicio, cuatro unidades se disponen en asadera de hierro, cubiertas con pomodoro y terminadas con cuartirolo fundido. Una opción que se adapta tanto para la hora del almuerzo como para el tardeo, un clásico para llevar al centro de la mesa y compartir.
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